El Gas Licuado de Petróleo o GLP es una mezcla de butano y propano que sirve para alimentar los motores de gasolina en lugar de su combustible convencional. El GLP se lleva utilizando durante décadas con éxito en países como Holanda, Francia o Italia. En España su uso, permitido en taxis, se ha liberalizado para los particulares, que pueden acceder a un combustible que permite ahorrar un 40 por ciento de promedio en el coste de combustible.

Comprar con GLP

Para ello hay dos vías, comprar un coche que pueda circular con GLP además de con gasolina o realizar una instalación en nuestro automóvil. Esta instalación consiste en un depósito de gas que ocupa el hueco de la rueda de repuesto, una nueva boca de llenado junto a la de la gasolina y nuevos inyectores. La conversión puede salir por un precio de entre 1.800 y 3.500 euros, segúnel número de cilindros del motor. Con el ahorro en el coste del combustible este coste se amortiza entre los 20.000 y los 30.000 kilómetros. Además los coches con GLP se pueden seguir usando con gasolina normalmente, y de hecho el arranque se hace con gasolina, pero con muy bajo consumo.

En el caso de Fiat, los coches vienen de fábrica con el depósito de GLP instalado, lo que nos permite ahorrar desde el primer kilómetro. Con estas premisas recibimos nuestro Punto GLP. Se trata de la versión 1.2 gasolina de 77 CV de un modelo ya conocido por todos que cuesta 12.800 euros.

Un coche ‘normal’

Arrancamos y el sonido de la mecánica varía ligeramente y es más bajo cuando pasa, a los pocos segundos, de la gasolina al gas -el coche siempre arranca a gasolina-. Desde el principio notamos que el coche pierde brío con respecto a su uso en gasolina, pero nada cambia con respecto a la conducción. Por lo demás el Punto GLP se mueve con más silencio y confort. El interior es amplio y cumple con eficacia, aunque carece de cualquier lujo, como es normal en un utilitario.

Un vistazo debajo de la moqueta del maletero nos permite ver el depósito de gas, perfectamente integrado en el hueco de la rueda de recambio. También lleva un kit antipinchazos porque ya no equipa rueda de repuesto, y una válvula para acoplar a la boca de repostaje. Nos dedicamos durante una semana a acumular kilómetros y disfrutar de su conducción esperando que el depósito se gaste definitivamente.

Seis euros cada 100 km.

Conseguimos que entre en reserva con más de 400 kilómetros recorridos, y repostamos de nuevo a tope con poco más de 22 euros, lo que significa un coste cada 100 kilómetros de seis euros en combustible, frente a un coste de 9,5 euros en gasolina y 7,5 en el caso de un diésel. Así que el Punto GLP es una buena compra para aquéllos que hacen muchos kilómetros y quieren ahorrar.

Fuente: lasprovincias.es
Fuente (img): km77.com

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