El GLP (gas licuado del petróleo) o autogas es el principal combustible alternativo utilizado en el mundo, con unos 26 millones de vehículos. En España aparece también tras los tradicionales (gasolina y gasóleo) que dominan el mercado nacional, mientras los híbridos continúan ganando cuota y los eléctricos aún tienen un hueco muy pequeño en las preferencias del consumidor. La introducción del autogas se ha fraguado a fuego lento durante la presente década, primero a través de la transformación de los taxis, luego con autobuses urbanos a GLP y, poco a poco, ganando adeptos entre los particulares que, cada vez más, se decantan por el coche de autogas cuando se acude al concesionario, ya que el coste de estos vehículos es «similar» al de los gasolina o los diésel.

En el caso concreto de Valladolid, la eclosión ha sido de tal calibre que en la actualidad hay diez veces más coches de autogas que los que había a principios de está década, cuando eran poco más de cien. Hoy son 1.586 los que hay matriculados hasta la fecha y que suponen algo más de un tercio de todos los que circulan por Castilla y León. Entre ellos hay unos cien autobuses de Auvasa, que fue una de las empresas de transporte público «pioneras» en el uso de este tipo de combustibles en España.

Solo a lo largo de este 2019 se han duplicado ventas, respecto al mismo periodo de 2018, hasta el punto de que ahora, en Valladolid, se comercializa cada mes en torno a una veintena de vehículos que van propulsados por GLP, que son el cuádruple de las matriculaciones de eléctricos y el séxtuple de las de híbridos enchufables, que son los dos únicos tipos de vehículos a los que la DGT les concede la etiqueta ‘0’. En el grupo de las ‘ECO’ están los de autogas, los de gas natural (GNC), que son ya una opción casi residual (en toda Castilla y León, únicamente se han vendido 48 este año), y los híbridos de gasolina, que son los más demandados dentro del espectro ECO, pero con un crecimiento proporcional mucho más lento. «El autogas es una de las alternativas preferidas por los consumidores porque hoy ya es una realidad para una movilidad sostenible», según explica Sonia Andaluz, responsable de AutoGas de Repsol en Castilla yLeón, quien destaca que el GLP «cuenta con otras ventajas como una amplia red de repostado, que permite cruzar el país de punta a punta, y lo dota de una gran autonomía gracias a las tecnologías bifuel, de gasolina y autogas».

En España hay 670 estaciones de servicio con surtidor de autogas, de las que 43 están en Castilla y León, siete de ellas en la provincia de Valladolid, tal como destacan fuentes de Repsol, que recuerdan que, al contrario de lo que sucede con los eléctricos, «el proceso de repostaje es similar al de gasolina o diésel». En esa línea, destacan también la autonomía que ofrece al conductor este tipo de coches, que se va hasta los «1.100 kilómetros por el doble depósito de gasolina y autogas», y que casi duplica los 600 kilómetros que es la autonomía media que ofrecen los modelos que son híbridos y de gasolina, tal como apostillan desde Repsol. El precio medio del litro de autogas está sobre los 0,72 euros.

Solo este año (datos hasta el 31 de octubre), se han matriculado en Valladolid 164 coches de autogas (de los 562 de Castilla y León) y se han transformado a GLP otros 72 (172 en toda la región). Cada vez son más las marcas que ofrecen en sus gamas el autogas como otro de sus combustibles, «a un precio muy similar al de gasolina o diésel, y por debajo de los eléctricos», recuerdan estas fuentes, que ponen como ejemplo a Dacia, Opel, Fiat, Renault, Citroën, Ford o Alfa Romeo.
Todos salen con la etiqueta ECO del concesionario o la adquieren en el momento en que pasan por el taller para la transformación, lo que les habilita para circular por las ciudades cuando sube el nivel de contaminación y se producen las ya habituales restricciones a la circulación: «Reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) en un 68 por ciento y hasta en un 100% las de partículas, en comparación con los combustibles convencionales».

En el conjunto del país, el parque de vehículos a GLP supera ya los 107.000, después de que solo durante los diez primeros meses de este año se matriculasen 23.133 nuevos (superando los 19.664 de todo 2018)y se transformasen 6.319, que suponen un 30% más que el año anterior. Castilla y León es la quinta comunidad con mayor número de vehículos de autogas, tras Madrid, Cataluña, Andalucía y Valencia.

Fuente: eldidadevalladolid.com