Según el último Boletín Petrolero de la UE, los precios de los combustibles han aumentado más de un 10 % en el último año. De ese coste, casi la mitad de lo que pagas va a parar a algún intermediario o son impuestos… y en 2013 habrá uno nuevo. Descubre cuál es y dónde encontrarás la gasolina más barata.

¿De dónde sale un precio tan caro?

Es una pregunta complicada. Para empezar, el de los combustibles es un mercado repleto de entresijos. Ya desde la extracción, la oferta no se ajusta a la demanda, sino a una combinación de objetivos de EE.UU., amenazas bélicas, intereses de dictaduras productoras y regímenes ‘peculiares’ –como Irak y Venezuela–, pretensiones de la OPEP –Organización de Países Exportadores de Petróleo– y necesidades domésticas –en el caso de Rusia–. A lo anterior, hay que sumar el hecho de los desproporcionados impuestos que soportan los combustibles en Europa, una circunstancia que la Unión Europea piensa agravar en el futuro.

Actualmente, el valor real del litro de combustible ronda los 0,70 €. El problema es que existe un reglamento europeo que fija los impuestos mínimos para la gasolina y el diesel en nada menos que 0,359 €/l para la primera y 0,330 €/l para el segundo. Y, para colmo de males, el famoso IVA se calcula sobre el precio total –neto, costes varios, beneficios de las petroleras y gasolineras e impuesto de hidrocarburos–, dando como resultado un ‘impuesto sobre un impuesto’.

Al principio de la cadena, los operadores ‘mayoristas’ compran la gasolina y el gasóleo en mercados internacionales –algo así como la bolsa de los carburantes–: En ellos, el precio neto de la gasolina de 95 octanos es de 67 céntimos/litro, mientras que el del gasóleo asciende a 70 cént/litro. Al pasar el combustible a manos del mayorista, se le aplica el tipo general del Impuesto de Hidrocarburos. En España, 401 € por cada 1.000 litros para la gasolina y 332 € para el gasóleo. A pesar de que el Impuesto de Hidrocarburos de ambos combustibles casi provoca que se duplique el precio de los combustibles, los tipos aplicados en España son bastante bajos –la media en Europa es de 398 euros por 1.000 litros–.

A continuación, el Impuesto a las Ventas Minoristas de Hidrocarburos –o ‘céntimo sanitario’–, tiene dos partes. La estatal es fija 2,4 cént/l-, y la autonómica tiene un máximo establecido en 4,8 cént/l. En opinión de la Comisión, este impuesto es ilegal. Por eso, en 2013… no desaparecerá, pero cambiará de nombre. Seguidamente, en España, la Compañía Logística de Hidrocarburos se encarga del almacenaje y distribución de la práctica totalidad del combustible. Según CLH, eso supone alrededor del 0,6% del coste del combustible para el cliente –antes de impuestos–.

Es en el ajuste del margen de los mercados mayorista y minorista donde se podría conseguir alguna mejora del precio. Como apunta Alberto Lafuente, presidente de la Comisión Nacional de Energía –CNE–, son dos sectores “oscuros”. Los mayoristas son algo así como las marcas de coches, y los minoristas, sus concesionarios. En teoría, debería haber presión suficiente por parte de los minoristas para que los mayoristas les ofrecieran buenos precios. En la práctica, se sospecha que esto no es así. Hace poco, el ministro de Industria se reunió con responsables de las petroleras para hablar de la preocupación del Ejecutivo por el incremento del precio de los carburantes. Sin embargo, es posible que durante esa reunión charlaran de lo difícil que debe de haber resultado conseguir que, en el informe sobre el Sector Energético Español que publicó la CNE en marzo pasado, se renunciara expresamente a analizar el mercado de los hidrocarburos, a pesar de que representa el 47% del consumo energético de España –decisión que motivó el voto particular del citado Lafuente, desvinculándose del informe presentado por la propia comisión de la que es presidente…–. El IVA es el último eslabón de la cadena de valor del combustible. Este impuesto se aplica al total de lo anterior. De esta forma, a los alrededor de 40 céntimos/litro de Impuesto de Hidrocarburos se suman casi 10 céntimos/litro más de Impuesto sobre el Valor Añadido por el Impuesto de Hidrocarburos. El resultado es un producto en el que lo menos importante es el precio neto del mismo. Esta situación no se da en países como, por ejemplo, EE.UU., donde actualmente se pagan de media un 14% de impuestos sobre el carburante, cifra que ha disminuido progresivamente desde 2000, cuando era del 22%.

¿Qué está sucediendo?

El precio del combustible no ha dejado de subir en el último año. En lo que va de 2012, el coste de la gasolina ha aumentado en 12 cént./l -ahora, cuesta una media de 1,477 €/l- y el precio del gasóleo, en 8 cént./l -hasta los 1,418 €/l-; aunque parte de la culpa la tiene el reciente incremento del IVA del 18% al 21%, que ha supuesto un aumento de 3,6 cént./l en la gasolina y 3,5 cént./l el gasóleo-. Eso quiere decir que, desde enero, llenar un depósito de 60 litros de gasolina supone un desembolso de 10 € más -en total, unos 91 €-, mientras que en los coches diesel acarrea unos 6,5 € de sobrecoste -sale por alrededor de 86,50 €-.

El gobierno reacciona

Los principales beneficiados por el incremento del precio del combustible son las petroleras y el Estado. Aún así, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, calificó -en una entrevista a TVE- de “desproporcionada” esta subida en una economía en recesión. Soria advirtió de que el sector petrolero “no puede quedar al margen” de los sacrificios económicos que se están haciendo en España”. Por eso, Soria convocó a los dirigentes de Repsol, Cepsa y BP -las petroleras con más presencia en España- para expresarles la preocupación por este incremento y pedirles “colaboración”. Por su parte, dichas compañías aseguraron que, dado que el consumo de combustible ha caído un 5% en España, no tienen más margen para recortar su precio, pues “ya lo han ajustado demasiado”.

Dada la negativa de las petroleras a reducir sus tarifas, el ministro indicó que el Gobierno estudia “medidas” para reducir el beneficio que obtienen. Una de ellas es intentar que los automovilistas, al llegar a una estación de servicio, conozcan también el precio de las gasolineras cercanas. Pero la principal decisión que estudia el Gobierno es liberar la instalación de estaciones de servicio para así incrementar la competencia.

¿Aumentará más el precio del combustible?

Sí, en enero de 2013… y bastante, a causa del fin de la exención de impuestos de los biocombustibles. A partir de entonces, el carburante recibirá más Impuestos Especiales sobre Hidrocarburos. En 2002, debido a una directiva de la UE, el Gobierno aprobó una ley que eximía de parte de los impuestos a los biocombustibles durante 10 años –la gasolina contiene un 7% de bioetanol y el gasóleo un 9% de biodiesel–, y ese plazo se acabará el próximo mes de enero, fecha en la que el precio de la gasolina podría subir, por esta razón, unos 11 céntimos por litro –pasando a costar 1,63 €/l– y el del gasóleo en 14 céntimos por litro –valdría alrededor de 1,58 €/l–.

Ránking en Europa (impuestos incluidos)

Fuente: autofacil.es

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