Nuestro país está abriéndose poco a poco a la utilización del gas licuado de petróleo GLP como combustible en el mundo del automóvil.

Antes su uso estaba restringido a profesionales, y se utilizaba sobre todo en taxis. En la actualidad cualquier coche de gasolina puede ser transformado para que pueda utilizar gas GLP además de su combustible habitual, y de hecho ya hay un buen número de talleres que realizan el montaje y la homologación en la ITV por precios entre 1.500 y 2.500 euros, según el modelo. Casi todos los motores de gasolina pueden adaptarse al GLP.

También podemos comprar coches con GLP de fábrica, como ocurre con las gamas Opel, Fiat, Lancia, Chevrolet o Seat entre otros, con una oferta en aumento. En Europa llevan años empleando este tipo de combustible natural. Casi diez millones de vehículos recorren las calles de las principales carreteras y ciudades de Alemania, Italia, Francia, Reino Unido o Portugal.

Europa a la cabeza

Hasta un 6% de las matriculaciones que se hacen en Francia son de coches con GLP, seguido del 15% en Italia, donde ha habido un auténtico ‘boom’. En Alemania, el parque supera el medio millón de vehículos con AutoGas, y las grandes marcas comienzan a aumentar cada vez más el número de utilitarios con GLP e incluso con gas GNC.

Los coches con GLP no pierden la instalación y uso habitual de la gasolina, sino que añaden un nuevo depósito de gas, que se sitúa en el hueco de la rueda de repuesto, una nueva boca de repostaje y un conjunto de inyectores. El motor con GLP rinde ligeramente menos, pero resulta más duradero y silencioso.

Energía limpia

El GLP muestra claras ventajas. El principal motivo de satisfacción es su menor coste por kilómetro recorrido, ya que el AutoGas cuenta con un precio mucho más bajo frente al diesel o la gasolina. Además es una energía más limpia, ya que el motor emite menos gases con GLP que cuando utiliza gasolina. Los motores de AutoGas tienen reducidas emisiones, contribuyendo a la disminución de gases de efecto invernadero.

Repsol ha comenzado a incorporar en sus estaciones de repostaje esta opción con el nombre de AutoGas, atendiendo de este modo a la creciente demanda del combustible limpio. Muchos de los conductores ya habrán advertido la presencia de estos surtidores, utilizados en gran parte por los conductores de taxi, que conforman un total de 375 vehículos que emplean esta energía.

Las ambulancias de la Sanitat Valenciana también tienen una flota GLP, y en la Comunidad Valenciana se registran más de 650 vehículos que emplean el AutoGas como fuente de energía.

Seis puntos en Valencia

Valencia destaca por ser una de las principales Comunidades Autónomas en las que se lleva a cabo la producción del AutoGas. Pueden encontrarse estaciones repartidas a lo largo de todo el Mediterráneo, con cinco estaciones en Valencia, seis entre Alicante y Castellón y tres más en Murcia. Repsol ha elaborado un plan para cerrar el 2013 proporcionando hasta tres puntos de repostaje más en los que poder encontrar los servidores de dicho combustible.

Especial para empresas

Como novedad, Repsol está en pleno desarrollo y venta de unos nuevos puntos de venta de AutoGas, conocido como ‘Skids’. Una nueva modalidad de suministros en los que los surtidores se instalan dentro de las empresas que instalan GLP en grandes flotas.

Valencia cuenta con 37 servidores ‘Skids’. Una clara alternativa para las empresas que quieren reducir sus costes y su impacto medioambiental.

Fuente: lasprovincias.es

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