Cerca de 8.000 conductores apostaron por el gas para sus coches en 2017. Una cifra que supone un incremento histórico de consumo: unos se han decantado por adquirir un vehículo nuevo y otros han adaptado su vehículo, una opción que, a cierre de este año, alcanzará las 4.000 unidades, lo que supone un crecimiento de un 300% sobre el año anterior.

Aunque en algunos países europeos como Italia o Polonia, el Autogás es un combustible muy extendido -más de 50 años de experiencia y más de dos millones de vehículos cada uno-, en España todavía comienza a dar sus primeros pero importantes pasos para convertirse en el combustible alternativo, menos contamiante que la gasolina y el diésel. Según el Clúster Autogas, el GLP usado como carburante de automoción, vive un momento álgido en España.

Todavía son muchas las dudas que nos rondan por la cabeza sobre este tipo de combustible y sus características, pero el director general del Clúster de Autogas, José Luis Blanco, nos da todas las claves. Principalmente, indica que existen dos tipos de instalaciones con Autogas: los Bi-Fuel y los Dual-Fuel. El primero, son los vehículos que funcionan «indistintamente con gasolina o con Autogas y por tanto pueden adaptarse cualquier vehículo de gasolina hasta euro 3 inclusive», es decir, coches matriculados del 2002 aproximadamente.

Asimismo, describe que es conveniente «consultar la marca y modelo del vehículo que queremos transformar a una empresa de transformaciones que las pueden encontrar en la web www.aoglp.com». «Ellos nos dirán si es posible y el coste de la transformación, así como si existe alguna promoción para efectuarla», añade. Eso sí, todos los vehículos de gasolina euro 4, en adelante transformados a Autogas, se convierten en etiqueta ECO y pasan a disfrutar de las ventajas que ello conlleva.

Por su parte, los Dual-Fuel son los vehículos que usan al mismo tiempo una mezcla de diésel y Autogas hasta un 35% y «se usan esencialmente para furgonetas y transporte pesado». En este caso, «todos los vehículos pesados son susceptibles de efectuar una instalación Dual-Fuel y solo el kilometraje necesario para amortizar la transformación debería ser el condicionante», explica Blanco.

La adaptación

Blanco asegura que la adaptación Bi-Fuel a que se tiene que someter el coche es muy simple: hay que «instalar un depósito de Autogas normalmente en el compartimento de la rueda de repuesto y unos accesorios que lleven el Autogas a los inyectores de gas en el motor».

Además, «los transformadores se encargan de todo lo necesario para la legalización del coche y su paso por la ITV», afirma el director general del Clúster de Autogas. No obstante, si lo que se desea es una instalación de Dual-Fuel, el proceso es algo más complejo ya que «la tecnología de los vehículos pesados y su puesta a punto es fundamental». Es necesario colocar un depósito de Autogas, normalmente en el lugar de uno de los dos depósitos de Diésel que tienen estos utilitarios y luego «canalizarlo al motor para que se efectúe la mezcla del combustible líquido con el gaseoso», concluye.

Transformación y homologación

Por otro lado, si estas interesado en realizar esta transformación, existen «Distribuidores» de equipos de transformaciones que tiene talleres propios y delegaciones en toda España que pueden efectuar las transformaciones con la garantía del Distribuidor o de la propia marca de vehículo. En la web ya mencionada de AOGLP, es posible encontrar todos estos «Distribuidores» y, dentro de cada uno de ellos, su red de talleres autorizados.

Además, los requisitos para su homologación «son los mismos que los de un coche nuevo de fábrica». José Luis Blanco detalla que «los controles de las Administraciones son periódicos y muy exigentes para asegurar la calidad de la transformación, del taller y del futuro mantenimiento con una formación adecuada de los talleres». Por lo tanto, dichos «Distribuidores», a través de sus instalaciones simplifican al máximo estas tareas, entregando el coche al consumidor con todos los requisitos para salir del taller utilizando el Autogas.

Alternativa anticontaminación

Finalmente, cuando se le pregunta a Blanco si este tipo de combustible puede llegar a ser una alternativa para los vehículos más veteranos del parque automovilístico para que así puedan circular en episodios de contaminación, manifiesta tajantemente, que, por el momento, no. «Solo se autorizan los coches euro 3 -o por encima del euro 3-, es decir, coches a partir del 2002 aproximadamente, por o que las Administraciones dudan del estado de mantenimiento de estos vehículos y se procura no apoyarlos para fomentar su sustitución».

Por lo tanto, a los vehículos con más antigüedad no se les permite su transformación, aunque desde el Clúster de Autogas están intentando que, por o menos, «los vehículos clásicos sí puedan transformarse». De cualquier modo, la ventaja del Autogas es «su ahorro de costes y su limpieza», lo que se consigue con altos kilometrajes, por lo tanto, los coches antiguos que no efectúan normalmente esos altos kilometrajes «no tienen unas especiales ventajas al transformarlos y tampoco podrán ser etiqueta ECO».

Ventajas, y también desventajas

«No hay un carburante alternativo óptimo. Si existiera, estaríamos todos cambiándolo por los actuales. Todos tienen sus pros y sus contras y hay que ser serio y realista para informar adecuadamente al consumidor», explica Blanco. Por lo tanto, es importante conocer el vehículo y todo lo que rodea su uso y su disponibilidad. Para ello, el director general del Clúster de Autogas indica que, cuando queramos un vehículo con energía alternativa, debemos hacernos cuatro preguntas, y por este orden:

1. ¿Existe el coche que me gusta, y que necesito, en ese tipo de energía o, al menos, existe uno similar que me satisfaga también?

2. ¿Existen suficientes puntos de repostaje cerca o, por lo contrario, estoy dispuesto a cambiar mis hábitos y perder más tiempo al que acostumbro ahora con los combustibles tradicionales e, incluso, preparar una instalación propia de repostaje en mi garage, si lo tengo?

3. ¿Hay suficiente cantidad de la energía alternativa a día de hoy y qué inversiones se necesitan para asegurar ese suministro en un futuro?

4. ¿Puedo costearme el precio de ese vehículo con energías alternativas y qué valor tendrá cuando quiera cambiarlo?

Y, de la misma manera, José Luis Blanco las contesta en referente al Autogas:

1. Existen más de 30 modelos de coches en España con Autogas, varios de ellos transformados directamente en fábrica. Aunque todavía nos gustaría tener más y, por tanto, que las fábricas de vehículos crearan más modelos a Autogas o nos mantuvieran la garantía si se transforman en talleres autorizados o en sus concesionarios. Esta es nuestra tarea de hoy.

2. En la APP de Autogas podemos comprobar que existen en la actualidad 560 estaciones de servicio públicas con Autogas repartidas por toda España para que podamos recórrela solo con Autogas. Según vaya incrementándose el número de vehículos de Autogas, se irá incrementando el número de EESS. Es importante conocer que los Operadores de Autogas son los mismos que los propietarios de las Estaciones de Servicio actuales por lo que su instalación es muy sencilla y por eso es y será sin duda la energía alternativa con más puntos de suministro en España. Se reposta en los mismos surtidores con mangueras parecidas y se tarda lo mismo en repostar que con las energías alternativas, es decir, no se cambian los hábitos de repostaje actuales.

3. EL Autogas es el nombre comercial empleado en automoción de los GLP’s, propano y butano que se produce por destilación del petróleo en refinerías, directamente de los pozos de gas natural e incluso por destilación de residuos vegetales de los que se obtiene el biopropano. Se estiman reservas para más de 100 años con las actuales inversiones. La ventaja del Autogas como producto del petróleo es que su naturaleza liquida le da ventajas en el almacenamiento, pero su naturaleza gaseosa al entrar en el motor le permite tener una magnífica combustión, disminuyendo las emisiones contaminantes hasta límites mínimos, siendo incluso cero en partículas y muy bajo en el temido NOx que nos está afectando a nuestra salud en las grandes y medianas ciudades.

4. Los precios de los vehículos de Autogas son muy similares a los de energías tradicionales, incluso sin subvenciones como las actuales de los planes Movea o Movalt, amortizándose rápidamente entre los 50.000 y 60.000 kilómetros de uso. A partir de ahí nos ahorramos el 40% del precio del carburante. Su valor residual está en aumento debido a la demanda cada vez mayor de los vehículos de gasolina que son más limpios que los diésel. Si además esos vehículos de gasolina se pueden transformar en ECO con una instalación bifuel de Autogas, entonces su valor residual puede ser muy interesante.

Fuente: abc.es