España es históricamente un país muy dado a los ataques de pánico, un tipo de miedo muy intenso que puede paralizar a todo un país si sus ciudadanos (o, mejor dicho, sus gobernantes) sienten que están en peligro. El historiador e hispanista estadounidense Richard Herr, que nos conocía muy bien, llegó a acuñar la expresión ‘pánico de Floridablanca’ para referirse al impacto que tuvo en la corte de Carlos IV la noticia del triunfo de la Revolución Francesa y que se tradujo en una serie de medidas represivas para evitar el ‘contagio revolucionario’.

Más de 200 años después de aquellos acontecimientos, en España hemos vuelto a entrar en pánico. Nos aterroriza el diésel, y ese miedo repentino, más o menos justificado por ciertas declaraciones desafortunadas de algunos miembros del Gobierno y por las medidas anticontaminación de algunas administraciones, ha convertido a España en el país de la Unión Europea donde más han crecido las ventas de coches de gasolina en el último año y donde más han descendido los diésel.

Así se desprende del informe de 2018 de la Asociacion Europea de Fabricantes de Automoviles (ACEA, por sus siglas en inglés), que sitúa a España a la cabeza del crecimiento en ventas de coches gasolina entre las grandes economías de la UE. Según los datos de la asociación europea de constructores, las matriculaciones de turismos y todoterrenos de gasolina en nuestro país subieron el 29,7% el año pasado, más del doble de la media de la UE (12,8%) y muy por encima también del crecimiento registrado en Alemania e Italia (7,9% en ambos casos), Reino Unido (8,7%) y Francia (18,3%), el país donde surgió el movimiento de los ‘chalecos amarillos’ para protestar contra la subida del impuesto al diésel.

Según los datos de ACEA, que son los mismos que maneja la Asociación Española de Fabricantes (Anfac), en nuestro país se matricularon 739.527 coches de gasolina el año pasado, 169.519 más que el año anterior, mientras que las entregas de diésel se quedaron en 473.491 unidades, lo que supone un descenso del 20,7%respecto al ejercicio anterior. También en eso estamos a la cabeza de las grandes economías europeas después de Reino Unido, que registró una caída del 29,6% por ciento en las ventas de diésel.

El aumento de las matriculaciones de coches de gasolina en España ha sido tan rápido que la cuota de mercado de estos vehículos se ha disparado hasta el 56%, cuando hace un año era de 11 o 12 puntos menos y uno de cada dos automóviles que se vendían en nuestro país era diésel. Todo hace indicar que la brecha seguirá creciendo y que antes de 2020 siete de cada 10 coches nuevos en España serán de gasolina. En Alemania y Reino Unido, la cuota de mercado de los gasolina ya es del 62,3%, mientras que en Francia es del 54,6%. Italia es la única de las cinco grandes economías de la UE donde la cuota del diésel supera a la de los gasolina (51,2% frente al 35,5%).

Coches ‘alternativos’

Otro dato curioso es que España también está a la cabeza en el aumento de las ventas de coches de energías alternativas o combustibles alternativos, ya sean eléctricos 100%, de pila de combustible, híbridos enchufables, híbridos autorrecargables, de gas licuado del petróleo (GLP) o de gas natural comprimido (GNC). La explicación sería algo así como: “Cualquier cosa antes que un diésel”.

Según datos de la ACEA, el año pasado se matricularon en nuestro país 108.420 turismos y todoterrenos de combustibles alternativos, un 59,6% más que el año anterior, cuando la media de la UE fue del 30,4% y en el caso concreto de Francia no llegó ni al 30%. Hay que decir que de esos 108.420 coches ‘alternativos’, sólo 5.984 eran 100% eléctricos, mientras que 75.768 correspondieron a híbridos autorrecargables, que en la mayoría de los casos combinan un motor eléctrico con uno de gasolina. ¡Otra vez la gasolina!

El ritmo de crecimiento de las ventas de eléctricos en España (52,7%) es más alto que el de los coches de gasolina y está en sintonía con la media de la Unión Europea (53,2%). Es mayor que la variación en Alemania (43,8%) y el doble de la de Francia (24,5%), pero apenas representan un 1% del total de las matriculaciones en España. En total, el año pasado se entregaron en nuestro país 5.984 coches eléctricos, mientras que en Alemania fueron 36.216 y en Francia se alcanzaron las 31.095 unidades. En Holanda, con un mercado tres veces más pequeño que el de España, se matricularon 26.504 coches eléctricos, cuatro veces más que en nuestro país.

Fuente: elmundo.es