La batalla por bajar las emisiones de los coches nuevos es algo que no ha hecho nada más que empezar. A marcas como Porsche y Fiat, por ejemplo, se les ha unido todo un gigante mundial como es Toyota, que ya ha anunciado que abandona el diésel. Al menos en Europa, según ha reconocido Johan van Zyl, el CEO de la marca para nuestro continente.

Y es que el futuro se presenta negro. O mejor dicho, verde. Al menos, eso es lo que intenta la Unión Europea, que ya ha establecido que en 2021 el nivel medio de las emisiones de las marcas tiene que caer en picado: si hasta ahora el límite está en los 118 gramos de CO2 por kilómetro, en un par de años tendrá que ser de 95, una cifra que hoy por hoy queda bastante lejana.

Esta rebaja en las emisiones está llevando a los fabricantes a apostar forzosamente por las energías alternativas. Por ejemplo, el el Grupo Volkswagen están empujando el gas natural a través de modelos como el Seat Ibiza TGI (prueba). Otros fabricantes como Opel o Fiat apuestan por el GLP… mientras que la mayoría está mirando a la electricidad, ya sea con híbridos enchufables (hasta el Bentley Bentayga Hybrid), convencionales e incluso de hidrógeno como el Hyundai Nexo.

En este sentido, por seguir en la marca coreana, acaban de anunciar el nuevo Hyundai Kona Híbrido, un SUV urbano con un sistema eléctrico creíble con una buena autonomía… y dos versiones de potencia y autonomía. Jaguar lanzó el I-Pace completamente eléctrico, un SUV de lujo por algo más de 70.000 euros que puede rivalizar con gigantes como el Tesla Model X con un tamaño más compacto, un nivel de prestaciones similar y un interior mejor aprovechado.

Un híbrido, dos potencias

En Toyota el anuncio de que abandona el diésel se hace a la vez que se presenta todo un superventas como el nuevo Toyota Auris Hybrid, uno de los coches híbridos más vendidos del mercado que no solo recibe nueva imagen, sino que mantiene la ausencia de propulsores de gasóleo y, además, redobla la apuesta híbrida: ahora contará con un motor eléctrico asociado a dos propulsores de gasolina: un 1.8 de 122 CV y 2.0 de 180.

El caso de la marca japonesa es paradigmático. La marca de lujo del grupo, Lexus, hace años que no vende ni un solo modelo de gasoil, y en su rama generalista el 40 por ciento de sus ventas llevan el sello HSD (Hybrid Sinergy Drive).

Según van Zyl, el mercado de diésel para Toyota en Europa es inferior al 10 por ciento, y modelos como el Toyota C-HR tienen en los híbridos un 80% de las ventas (en España, por ejemplo, solo se vende en esta configuración).

Este soplo de aire fresco (perdón por el chiste) se difumina un poco en el modelo más grande de la marca: el nuevo Toyota Land Cruiser (prueba) mantendrá el propulsor diésel, al igual que lo harán el industrial Proace y el pick-up Hilux. En estos tres casos, el usuario necesita una mayor fuerza a bajas vueltas, algo por lo que los propulsores diésel se caracterizan.

Fuente: topgear.es