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La Historia se repite, una vez más. Como en otros tantos países, se incentivó la venta de motores Diesel porque emiten menos CO₂ que los de gasolina. En 1994 eran solo el 7,4% del parque móvil británico. En 2011 se vendieron más turismos Diesel que gasolina, en 2014 fueron el 50,1% del “mix”.

Con datos de 2013, los Diesel son el 34,5% del parque de turismos británico, es decir, más de 10 millones de coches. Poco a poco la gente se fue dando cuenta que la contaminación estaba subiendo en términos de NOx -óxidos de nitrógeno- y partículas –particle matter-; empezó a mirarse a unos presuntos culpables, como esos motores.

El año pasado la Comisión Europea avisó a las autoridades británicas que los límites de NOx se superaban en 16 áreas urbanas entre Glasgow y Londres. Es un problema similar al que hay en París o Madrid, donde también las ventas de motores Diesel se han incentivado durante años por el bajo precio del carburante y el tipo de impuestos, basados en CO₂. Es decir, los Diesel salen siempre ganando y pagan menos.

En enero os hablamos de la incipiente psicosis del Diesel, que está muy en buena parte justificada. El equivalente británico a ANFAC (patronal de fabricantes) y FACONAUTO (patronal de los concesionarios), es decir, la SMMT, ha iniciado una campaña de “concienciación” en la que afirman que los Diesel ahora son muy limpios, en respuesta a las críticas.

Se basan en los datos de homologación y en los límites de las normativas Euro, siendo actualmente vigente Euro 6. Dicha norma pone unos límites de 0,005 gramos de partículas (PM10) y 0,08 gramos de NOx por kilómetro. Hasta ahí, bien, Euro 6 tiene los límites de emisiones más duros de la historia europea.

Pero si queremos ilustrar una verdad, no podemos hacerlo con datos falsos. La reducción de emisiones de los Diesel es una cortina de humo. Partiendo de datos independientes, se concluye que los motores actuales Euro 6 ni siquiera cumplen los límites de emisiones de hace 15 años (1). Obviamente, los límites de Euro 6 no los cumple ni uno.

¿Por qué los motores no cumplen los límites de emisiones reales?

La respuesta es de cajón. El ciclo de homologación NEDC, en el que se determinan los consumos y emisiones de los coches que se van a poner a la venta, no se realizan en base a una circulación real, se hacen en un laboratorio y con patrones de circulación de los años 70. No son representativos.

Por otro lado, los fabricantes recurren a todo tipo de trucos y trampas que permite el propio sistema, lo cual proporciona ventajas a la hora de homologar cifras bajas (3). Luego, cuando uno se compra un coche nuevo, ve con impotencia que es incapaz de lograr esos consumos.

No solo los motores Diesel no cumplen, también se ha descubierto que los más modernos motores de gasolina de baja cilindrada con turbo (es decir, con downsizing) emiten muchos más contaminantes de lo que declaran en el papel (2).

La calidad del aire afecta en Europa a decenas de millones de personas, no es una cuestión menor.

Por otro lado, la SMMT parece olvidar que los límites de emisiones contaminantes en Estados Unidos y Japón son aún más duros que en Europa, y allí se homologan muy pocos motores Diesel. En dichos países, las ventas de este tipo de coches son bajísimas, y los gasolina siguen siendo los más populares, sin visos a que eso vaya a cambiar pronto.

La Unión Europea, en su conjunto, cometió un error espoleando las ventas de modelos Diesel. La idea era buena al principio, importar menos barriles de petróleo y emitir menos CO₂ a la atmósfera para reducir la contribución al cambio climático. La realidad ha resultado ser menos simpática, y ya van saliendo amenazas de prohibiciones, aumento de impuestos y restricciones de circulación para ellos.

La industria puede decir misa si quiere, incluso que los Diesel modernos echan por el escape un aire más limpio del que toman del ambiente. La realidad es la que es, la calidad del aire ha empeorado, y para ver cielos azules hay que irse lejos o esperar a que eche una mano la climatología con lluvia y viento.

En España, ni ANFAC y FACONAUTO han hecho una campaña en los mismos términos, pero espero que no lo hagan, si no quieren quedar en ridículo como sus colegas británicos. Es cierto que los coches actuales han mejorado en consumos y emisiones con los años, pero no son reducciones tan impresionantes.

Lo que sí reduce las emisiones, y de forma bastante fácil de verificar, son los combustibles basados en el gas, tanto el GLP (gas licuado de petróleo) como GNC (gas natural comprimido). Emiten poco CO₂, muy pocos NOx, y un nivel de partículas virtualmente indetectable. Eso es lo que hay que incentivar, así como los híbridos (reducen las emisiones) y eléctricos (no hay gases de escape).

Las imprecisiones en los consumos homologados superan de media el 40% respecto a los consumos reales (3). Es un fraude al consumidor, un fraude a Hacienda (porque pagan menos impuestos de los que deberían) y un fraude a la salud pública. Pero hasta que no llegue el WLTP (4), solo podemos quejarnos y darle visibilidad a este problema.

NOTAS: (1) Según The International Council on Clean Transportation
(2) Según TÜV
(3) Según Transport & Environment
(4) Siglas de Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedures, , estándar de la ONU para homologación de consumos y emisiones

Fuente: motor.es

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