Según las cifras de matriculaciones de la DGT recogidas por la consultora MSI, hasta finales agosto de este año se matricularon 19.645 vehículos que usan tanto gasolina como autogas, por encima de las 11.681 altas de vehículos eléctricos y los 4.257 registros de vehículos que pueden utilizar tanto gasolina como gas natural comprimido (GNC).

Estas cifras corroboran que el autogas es la opción preferida por los conductores españoles a la hora de elegir un vehículo alimentado por combustibles alternativos. No obstante, dentro de los vehículos con etiqueta ECO los más comercializados son los híbridos, que recurren a un motor eléctrico, que se utiliza a bajas velocidades, junto a un motor de gasolina. A esta categoría corresponden las 53.979 unidades matriculadas entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2019.

Teniendo en cuenta estas cifras, y siempre según los datos ofrecidos por MSI, hasta el último día del pasado mes de agosto se matricularon en España 7,3 veces más coches híbridos de gasolina y 2,6 veces más de autogas que eléctricos puros. Ambas categorías coparon el 73,2% de los vehículos alternativos de nueva matriculación.

Otra buena noticia para el autogas es que en los ocho primeros meses de 2019 se dieron de alta casi las mismas unidades que en todo el pasado ejercicio 2018 (19.645 frente a 19.664). A esta mejoría se le unen las adaptaciones de vehículos gasolina a autogas, (convirtiéndose así en bifuel): 5.171 unidades.

En total, en el parque automovilístico español de autogas (excluyendo Ceuta, Melilla y Canarias) alcanzó a finales de agosto los 106.082 vehículos.

Varios son los factores que están propiciando este incremento de la presencia del autogas entre el parque rodante nacional. Entre ellos, la red de repostaje, que en la actualidad está integrada por 670 puntos de venta, la gran mayoría de los cuales pertenecen a la red de estaciones de servicio de Repsol (403).

Desde MSI se recuerda que a los vehículos alimentados por autogas se les ha asignó la etiqueta ECO gracias a que este combustible alternativo reduce las emisiones de NOx en un 68% y las de partículas hasta en un 100% respecto a los combustibles convencionales. Asimismo, contribuye a reducir el efecto invernadero al disminuir en un 14% las emisiones de CO2 y minimiza los niveles de ruido en un 50%. Los usuarios de este tipo de vehículos, además, pueden beneficiarse de bonificaciones municipales en diferentes localidades españolas, como la reducción del coste del aparcamiento en zonas de estacionamiento regulado.

El fuerte incremento de las matriculaciones de coches de autogas es la razón por la que la demanda de este combustible alternativo esté viendo aumentada su demanda. Según la Corporación de Reservas Estratégicas (Cores), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, el consumo de GLP para automoción creció hasta junio un 39,3% respecto al mismo periodo del año pasado.

Fuente: interempresas.net