La patronal europea de los fabricantes de automóviles, la ACEA, ha acusado a las autoridades europeas de “enviar una señal preocupante para el futuro de la industria” en el continente, después de que el Comité de medio ambiente del Parlamento Europeo acordara los límites de emisiones de gases contaminantes a los que deberán ajustarse las marcas.

Para el año 2020, sus gamas de modelos nuevos no deberán sobrepasar, de media, los 95 gramos de CO2 por kilómetro, cifra que se rebajaría aún más en 2025, en un rango de entre 68 y 75g de CO2/km, lo que, según el organismo comunitario, permitiría un ahorro de gasolina equivalente a 160 millones de toneladas de petróleo durante la década de 2020. El secretario general de ACEA, Ivan Hodac, cree que existe “el riesgo de que se incrementen los costes de producción en Europa, creando una desventaja competitiva para la región”, que ya convive, según Hodac, con una presión regulatoria “mucho mayor” que la de otros mercados.

A partir de 2015 los fabricantes ya deberán presentar modelos que no superen los 130 gramos de CO2/km. En España, por ejemplo, el 60% de los coches que se han vendido en el primer trimestre emitían menos de120 gramos, según datos de MSI para Faconauto, y la media del total de coches nuevos vendidos se situaba en 123.

La decisión debe ser votada aún por el Parlamento Europeo, pero Thomas Ulmer, diputado alemán que ha encabezado el debate, cree que “es una revolución real y un gran reto para los fabricantes europeos de automóviles”, según recogió Reuters. “Los legisladores no deberían perder de vista que la automoción europea ya juega un papel clave en la reducción de las emisiones de CO2”, rebate Hodac, quien insistió en que los objetivos ya fijados en el continente son considerablemente más ambiciosos que los establecidos en EE UU y Japón.

Fuente: faconauto.com

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