La movilidad sostenible sigue ganando adeptos en España. A la hora de comprar un coche nuevo cada vez son más los españoles que prefieren decantarse por una opción de movilidad alternativa frente a los tradicionales coches de gasolina o diésel. Tecnologías como las mecánicas electrificadas (HEV y PHEV) así como los combustibles alternativos más ecológicos como el GLP o el GNC siguen ganando adeptos.

A pesar de esta «fiebre» que se vive por la compra de coches ecológicos, lo cierto es que aún estamos muy lejos de poder cumplir con las previsiones que baraja el Gobierno de cara a las próximas décadas. Basta con analizar los datos de ventas de coches en España. Los números no engañan. Los vehículos propulsados por energías alternativas siguen representando una pequeña parte de las matriculaciones totales.

Somos bombardeados a diario con las bondades y ventajas que tiene el coche eléctrico. Sin embargo, hay muchos problemas que deben ser resueltos para que se produzca, de manera real, su masificación. Sin embargo, los mensajes que nos llegan intentan convencernos de una situación que es irreal. No, el coche eléctrico no es la opción de movilidad sostenible más popular y mucho menos está cerca de convertirse en la gran referencia dentro del grupo que suponen los vehículos ecológicos.

Según los datos publicados por ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), entre los meses de enero y septiembre de 2019 se han vendido un total de 9.152 coches eléctricos. Una cifra muy lejana de los 27.270 vehículos de gas vendidos durante los nueve primeros meses de 2019. Las ventas de coches propulsados por GLP de automoción (Autogas) o GNC (Gas Natural Comprimido) siguen al alza.

Como vemos, las ventas de vehículos de gas prácticamente triplican a las de coches totalmente eléctricos. Hay varios motivos por los que los españoles se decantan por el GLP o el GNC en lugar de apostar por un automóvil de cero emisiones. En primer lugar, y más importante, es el precio. Los vehículos de gas son muy asequibles ya que es una tecnología adoptada tanto por marcas generalistas como por firmas premium. Adaptar un motor de combustión interna de gasolina al uso de estos combustibles alternativos es muy sencillo y su coste es pequeño.

En segundo lugar tenemos el factor ECO. Y es que los vehículos de GLP o GNC disponen del distintivo ECO otorgado por la DGT (Dirección General de Tráfico) con las ventajas que ello supone. Tampoco debemos perder de vista el ahorro económico que supone el uso del GLP o GNC frente a los carburantes tradicionales.

Para que las ventas de coches eléctricos puedan superar a las de vehículos de gas deben producirse varios hechos. El primero de ellos es el abaratamiento de estos vehículos y la mejora de sus prestaciones (autonomía) y, el segundo, la mejora de la infraestructura que permita su uso diario sin problemas. Básicamente, la mejora y aumento de la red de puntos de carga repartidos por el territorio español.

Fuente: motor.es