Los carburantes de automoción continúan a la baja por séptima semana consecutiva como consecuencia del desplome del precio del crudo, y acumulan un abaratamiento cercano al 20 % en el último año. Pero ese abaratamiento es mucho menor que el sufrido por los precios del petróleo.

Considerando los máximos del petróleo Brent, el de referencia en Europa, del 19 de junio de 2014 hasta hoy, el barril de crudo del Mar del Norte ha pasado de 115,58 dólares a los 49 actuales, lo que supone un descenso del 58%. ¨Por su parte, el precio medio del litro de gasolina ha bajado desde los máximos de junio de 1,453 euros a 1,121, el 22,84% de descenso, mientras que el litro de gasóil ha pasado de 1,346 de media a 1,065, el 20,87% menos.

Las petroleras siempre han defendido que el precio del carburante no puede bajar tanto como el del crudo porque la mayor parte de sus costes son fijos, como el impuesto de hidrocarburos, la distribución o la comercialización. Las razones son muchas. Pero lo que si es cierto es que cuando sube, los carburantes lo hacen en mayor medida.

Las petroleras lo están pasando bastante mal con esta caída de precios del petróleo porque reduce drásticamente sus márgenes. En Bolsa han sido castigadas duramente y muchas de ellas ya están pensando en realizar recortes de costes ya sea vía inversiones o vía reduciones de plantillas. Las petroleras se enfrentan a uno de sus años más inciertos.

Y es que el petróleo no deja de bajar. Según el último boletín petrolero de la Unión Europea, el gasóleo cuesta esta semana una media de 1,08 euros en las estaciones de servicio españolas, un 2 % menos que la pasada semana.

Este precio indica un abaratamiento del 7,06 % en el último mes y del 19,52 % con respecto a los niveles en los que se situaba hace doce meses, es decir, que llenar un depósito medio de 50 litros cuesta ahora 54 euros, 18,25 euros menos que en enero de 2014.

Por su parte, el litro de gasolina cuesta 1,132 euros por litro de media, un 1,65 % menos que la pasada semana y un 6,98 % menos que hace un mes.

La caída acumulada del precio en el último año asciende al 18,85 %, lo que sitúa el llenado del depósito en 56,6 euros, 19,5 euros menos que entonces.

De esta manera, la gasolina cuesta un 25,62 % menos que en los máximos marcados en septiembre de 2012, y el gasóleo, un 25,26 % menos.

El continuado descenso del precio del petróleo -que cotizaba por debajo de los 50 dólares el barril frente a los más de 110 dólares que anotaba a principios de verano de 2014- obedece a varios factores, entre ellos el descenso de oferta y la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener los actuales niveles de producción.

Fuente: negocios.com

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