Por la vía de la cartera apuesta el Ayuntamiento de León para incentivar el uso de los vehículos menos contaminantes. Una promoción, incluida en la estrategia de movilidad, que pasará por incluir en el capítulo de bonificaciones de la ordenanza fiscal del impuesto de circulación a los coches eléctricos y los de autogás o gas licuado del petróleo (GLP). Los modelos a los que, como ya sucede con los eléctricos, se les aplicará una rebaja del 50% en la factura anual. Una «apuesta por la implantación de incentivos para conseguir una mejora de la calidad del aire en la ciudad», como resume el concejal de Policía y Movilidad, Ricardo Gavilanes.

La medida se aplicará a partir del recibo del 2015. Una entrada en vigor pospuesta un año por la imposibilidad de hacer la modificación de la ordenanza dentro de los plazos legales para que sea aprobada antes del 31 de diciembre de este 2013, lo que permitiría que el impuesto pudiera devengarse en el próximo ejercicio. La falta que se de tiempo que se debe a que la medida forma parte del compromiso contraído por el Ayuntamiento de León este pasado a mediados de este pasado mes de noviembre en Stuttgart, cuando fue incluida por la Comisión Europea en el foro de ciudades por la innovación en movilidad.

La bajada del tributo, que tiene un coste medio al año de 128,95 euros, pretende estimular dentro de la estrategia global europea la adquisición de vehículos con menores emisiones de CO2. Una apuesta no sólo por los eléctricos, sino que también incluya a aquellos coches que optan por los sistemas de funcionamiento que simultanean el motor eléctrico, sobre todo para su uso en la ciudad y en vías muy transitadas, con el de combustión, que a su vez permite recargar la batería por la energía cinética y la recuperación con el frenado. Modelos que permiten una reducción significativa de los emisiones contaminantes, como también sucede con el GLP, que se puede aplicar en los motores de gasolina mediante la instalación de un equipo específico, lo que rebaja hasta en un 15% el CO2 expulsado a la atmósfera por la combustión del motor.

Los beneficios para los vehículos menos contaminantes también contarán con un apartado exclusivo para los eléctricos. La concesión de un permiso adicional de una hora de estancia el casco histórico para los repartidores de mercancías que opten por estos modelos. Sesenta minutos más que harán que este sector, que suma hasta 130 camiones y furgonetas los viernes para surtir a la hostelería, puedan estar hasta las 12.00 horas dentro de la zona delimitada por los bolardos.

Fuente: diariodeleon.es

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