El consumo de carburantes en Catalunya se ha reducido un 19,3% desde el inicio de la crisis. El récord se alcanzó en 2007, con 5,2 millones de toneladas equivalentes de petróleo.

De cada cinco litros que se vendían entonces, ahora se dispensan cuatro, según un reciente informe publicado por el Institut Català d’Energia (Icaen), dirigido por Maite Masià. La caída de 2012, un 7,7%, es la mayor de toda la recesión, y es un punto superior a la media española.

“La crisis no perdona y los desplazamientos caen: la gente recurre a desplazamientos alternativos al coche, si no es que lo han vendido”, razona el vocal de energía del Col·legi d’Enginyers Tècnics Industrials, Manel Nicolàs. “El encarecimiento del combustible se ha notado, pero ha incidido más el paro; además, se ha dejado aquello de ir a dar una vuelta con el coche”, continúa.

En paralelo, los conductores prefieren los vehículos con gasóleo porque es más barato. La tendencia se ha acentuado en los últimos años. Según el último informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), el diferencial medio entre este combustible y las gasolinas oscila entre los ocho y los diez céntimos de euro. El inconveniente es que el gasóleo contamina más.

Fuente: expansion.com

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