Las matriculaciones de vehículos diésel en España han caído un 47,4 % en los últimos 12 años, al haberse pasado de 1.139.477 en 2005 a 599.312 en 2017, según datos facilitados hoy por la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas (Aniacam).

De acuerdo con sus datos, la tendencia ha sido la contraria en el caso de los modelos de gasolina: han pasado de los 507.126 de 2005 a 574.688 en el pasado ejercicio.

El trasvase de uno a otro no ha sido directo, primero, porque en 2005 se matricularon en España un total de 1.647.836 vehículos (frente a los 1.241.540 de 2017) y, segundo, por la aparición de motores alternativos a los de gasolina y diésel “puros”.

Así en 2005 empezaron a comercializarse los primeros híbridos de gasolina (se matricularon 1.233 unidades, que han ascendido a 55.343 en 2017).

En 2010 llegaron los eléctricos puros (79 unidades frente a las 4.164 de 2017) y los híbridos enchufables (46 frente a 2.868), y en 2011 los híbridos diésel (20 frente a los actuales 111) y los eléctricos de autonomía extendida (2 en comparación con los 186 de 2017).

Finalmente en 2014 se empezaron a vender en España vehículos de Gas: GLP (1.050 frente a los 3.686 de 2017), GNC (63 frente a 1.182 el año pasado) y GNL (16, no hay registro para 2017).

Para Aniacam, mientras que los vehículos eléctricos, híbridos puros, híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida tienen un claro crecimiento “cada año”, no sucede lo mismo con los gasolina y diésel.

La patronal asegura que esta tendencia es “imparable”, por lo que prevé que se asistirá a “una revolución de las motorizaciones en los próximos cinco años, que si no van a hacer que desaparezcan los motores térmicos de combustión, sí que bajará drásticamente su volumen en beneficio de los menos contaminantes”.

Fuente: finanzas.com

 

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