Desde octubre del pasado año, el Plan PIVE registra ya cuatro ediciones. Tres de ellos en 2013, ante la gran acogida obtenida para dinamizar la venta de vehículos, la recaudación lograda por Hacienda y la mejora en eficacia ante el ahorro de combustible y reducción de emisiones de CO2. Con estos mimbres se pone en marcha a partir de este miércoles la cuarta edición del programa de ayuda a la compra de vehículos más eficientes, para el que el Gobierno ha destinado 70 millones de euros.

Con el programa PIVE en sus cuatro ediciones se habrán renovado 295.000 vehículos, incluidos los 70.000 previstos con este último programa de compra, de acuerdo con los datos del Ministerio de Industria, desde donde se valora la «excelente» acogida de las ediciones anteriores como lo demuestra que han agotado sus fondos antes del tiempo previsto.

La principal novedad de la cuarta edición es que a estas ayudas se incorporan personas con movilidad reducida que adquieran un vehículo adaptado. Para el resto se mantienen las ayudas de los planes anteriores: 2.000 euros por vehículo (1.000 euros aportados por el Gobierno y los 1.000 restantes por el concesionario). Dicha cantidad se eleva a 3.000 euros en el caso de vehículos adaptados para discapacitados y familias numerosas. La única condición es cambiar un vehículo de más de 10 años de antigüedad por otro nuevo energéticamente más eficiente.

PIMA Aire

Junto al Plan PIVE, el Gobierno también ha puesto en marcha el Plan PIMA Aire, que lleva ya dos ediciones, destinado a la compra de vehículos comerciales ligeros y turismos nuevos o con una antigüedad máxima de un año. El Ejecutivo ha ampliado el plazo de la segunda edición –finalizaba el 31 de diciembre próximo- hasta que se agoten los 38 millones de euros con que se le había dotado. Hasta la fecha todavía quedan 20 millones de dotación. La segunda edición de este plan también ha incluido ayudas a la compra de motocicletas, ciclomotores y bicicletas eléctricas.

Para acceder a estas ayudas deberá achatarrarse un vehículo de la misma categoría con más de cinco o siete años, según el tipo de vehículo comercial o moto. Las ayudas para vehículos eléctricos serán de 600 euros para las motocicletas (400 aportados por Medio Ambiente y 200 por el concesionarios) y de 350 euros para los ciclomotores (250 del Gobierno y 100 del concesionario). El incentivo para comprar bicicletas eléctricas –con una autonomía de entre 20 y 60 kilómetros y batería que no sea de plomo ácido– será de 200 euros.

Si no se entrega un vehículo a cambio, los incentivos se reducen a 500 euros de ayuda para motocicletas y 300 para ciclomotores eléctricos.

Otra de las novedades, además de la inclusión de motos y bicicletas eléctricas, es que en esta edición se podrán acoger también clientes particulares. La primera edición estuvo solo destinada a pequeñas y medianas empresas y trabajadores autónomos.

Fuente: faconauto.com