Los coches de gas han logrado una gran subida de ventas. Son la nueva moda, pero no son iguales: el precio y la disponibilidad de ambos combustibles varía.

Los coches de gas son cada vez más populares en nuestro país. El 51% de los coches que se beneficiaron del último plan de ayudas para la compra de coches alternativos utilizaban un sistema de alimentación bifuel. Y en este 2018, las ventas aumentaron bastante por un motivo significativo: el ahorro y la obtención de la etiqueta ECO.

Esta etiqueta es la obsesión de muchas de personas: no solo exime a sus usuarios de las restricciones en las grandes ciudades, sino que también supone algunas ventajas fiscales, como no pagar impuesto de matriculación.

No podemos considerar híbridos a estos coches, ya que no utilizan dos sistemas de propulsión diferentes. Se trata de un único motor que es alimentado de dos maneras posibles: con gas o con gasolina. Por tanto, son catalogados como vehículos ‘bifuel’.

Dentro de esta categoría, encontramos dos tipos muy destacados: los que utilizan Gas Licuado de Petroleo (GLP) y los que utilizan Gas Natural Comprimido (GNC). ¿Con cuál nos quedamos?

GNC: ventajas e inconvenientes de estos coches de gas

Su consumo es un 30% inferior respecto a un diésel y un 50% si lo comparamos con un vehículo impulsado únicamente por gasolina. Por tanto, esto supondrá un ahorro para tu bolsillo. Además, aunque es algo más caro que el GLP, su eficiencia es mayor, por lo que a la larga saldrás ganando.

SU CONSUMO ES UN 30% INFERIOR FRENTE A UN DIÉSEL, UN 50% FRENTE A UN GASOLINA

Aunque el coste de estos coches en concesionario es ligeramente superior, a la larga saldrás ganando gracias al ahorro en combustible. Al final, su precio es igual o algo superior a su equivalente de gasolina.

Pero no todo es ahorro y coste. El tanque se reduce ligeramente y hay muy pocas estaciones de servicio en España: no llega a 60. Y aunque Gas Natural está detrás del proyecto y pretende potenciar la creación de nuevas estaciones de servicio, de momento está muy por detrás de los coches GLP.

GLP: más asentado, aunque algo más caro

El GLP lleva más tiempo en nuestro país y se nota en su distribución: cuenta con más de 600 puntos donde se puede repostar. Que Repsol ande detrás de este combustible es una ayuda: al final, cuenta con una gran red de estaciones de servicio a lo largo y ancho de España.

El coste por kilómetro es superior al del GNC, aunque sigue siendo inferior a cualquier otra alternativa que ofrece el mercado, salvo los eléctricos. Destacamos que sí, su coste es inferior al del GNC, pero registra un gasto superior por kilómetro.

EL GLP ES MÁS CARO, PERO HAY MÁS ESTACIONES DE SERVICIO

Aunque esto sea así, resulta mucho más sencillo mantener el tanque de gas lleno: hay más de 600 estaciones de servicio con GLP, por lo que repostar es un quebradero de cabeza menos para el usuario. Con el GNC, es probable que, sin un estudio previo de la ruta, haya que utilizar la gasolina durante más tiempo.

Por tanto, debes mirar bien la cantidad de ‘gasineras’ disponibles en tu entorno: quizá te resulte fácil repostar de manera asidua en tu zona o, por el contrario, una misión imposible.

Vía: www.evpro.es