El AutoGas, mezcla de butano y propano comercializado por Repsol, es el combustible alternativo más limpio y económico aplicado a la movilidad urbana.

Los vehículos propulsados por GLP (gas licuado de petróleo) utilizan AutoGas o gasolina, y permiten “ahorrar un 40% frente a los vehículos que llevan únicamente un motor diésel o un 20% sobre los de gasolina (0,75 euros/litro)”, señala Mikel García, jefe de AutoGas de Repsol en Zona Norte. Además, entre otras ventajas, las emisiones de GLP son “más limpias que los combustibles tradicionales, y su aplicación es inmediata ya que no requiere de ningún desarrollo tecnológico para ser adaptado en un coche de gasolina”, añade.

El AutoGas puede funcionar en cualquier tipo de vehículos (turismos, taxis, microbuses, ambulancias…), bien sean de serie o matriculados a partir del año 2001 para ser adaptados. El único requisito es que sean coches de gasolina. “Es una instalación sencilla y rápida. No se toca el motor sino que se instalan dos depósitos para que inyecten gas o gasolina”, afirma García. En la actualidad, 21 millones de vehículos circulan con este tipo de combustible por todo el mundo, 14 de ellos en Europa, donde el AutoGas representa el 33% de las ventas de GLP.

Frente a la gasolina y diésel, los vehículos que funcionan con AutoGas garantizan una mayor duración del motor, menor coste de mantenimiento y potencia similar con una conducción suave, silenciosa y sin vibraciones. Según estudios realizados, el AutoGas reduce un 50% el nivel de ruido y un 15% las emisiones de C02, un 99% las de partículas y un 96% las emisiones de NOx.

Fuente: elperiodicodearagon.com

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