El precio de la gasolina y del gasóleo ha encadenado ya su décima semana consecutiva de subidas, con lo que acumula un encarecimiento del 7,46% y del 8,95%, respectivamente, en lo que va de año.

En concreto, el precio medio del litro de gasolina ha subido esta semana un 0,47%, situándose en los 1,267 euros, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea recogidos por Europa Press.

Por su parte, el litro de gasóleo ha subido esta semana un 0,16% y se ha situado en los 1,230 euros, su nivel más alto desde finales del pasado mes de noviembre.

Ambos carburantes entraron a principios de año en una tendencia alcista, que no parece tener fin y que cortaba con una espiral a la baja que había llevado a un abaratamiento del 13%, en el caso de la gasolina, y de más del 12% para el gasóleo, desde los máximos que alcanzaron en octubre.

Llenar el depósito: cinco euros más caro en lo que va de año

Con los actuales precios, el llenado de un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta unos 69,69 euros, casi 5 euros más que a principios de año, mientras que en el caso del gasóleo asciende a 67,65 euros, unos 5,5 euros más que al inicio de 2019.

La subida en los precios de los carburantes desde principios de año viene de la mano de un incremento en el precio de la cotización del petróleo.

Este jueves, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, cotizaba por encima de los 68 dólares, mientras que el Texas americano se intercambiaba cerca de los 60 dólares.

La gasolina es más barata en España que en la media de la UE y la zona euro, donde el precio medio de venta al público del litro de combustible Euro-Súper 95 se sitúa en 1,379 euros y 1,414 euros, respectivamente, mientras que el litro de gasóleo cuesta de media 1,35 euros en la UE -igual que la pasada semana- y 1,346 euros en la eurozona, ligeramente inferior que hace siete días.

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.

Fuente: salamanca24horas.com