La competencia está transformando la forma de vender combustibles. Acostumbrados a llenar el depósito en las estaciones de servicio de toda la vida, ahora cada vez hay más gasolineras de marca blanca, independientes o, simplemente, ubicadas en hipermercados. Su puesta en servicio ha obligado a reaccionar a los grandes operadores del sector, porque los atractivos precios que ofertan en sus surtidores son su principal reclamo.

El año pasado se abrieron en España 297 estaciones de servicio. De todas ellas, 228 eran de marca blanca, mientras que 13 pertenecían a hipermercados. En total, un 81,2% de las aperturas ya no estuvieron vinculadas a los grandes operadores del sector, según los datos anticipados del Censo de Estaciones de Servicio del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Esta pujanza en la inauguración de gasolineras que no se encuentran adscritas a ninguna gran marca se debe, según el ministro de Industria, José Manuel Soria, a la modificación de la Ley de Hidrocarburos que el Gobierno aprobó en febrero del año pasado y que ha revolucionado al sector. Hasta el punto que «hoy ya es posible ver una auténtica competencia de precios, sobre todo en las grandes ciudades», indicaba Soria hace pocos días en la quinta edición del Spain Investors Day.

De hecho, apenas 56 de las casi 300 nuevas estaciones de servicio que se abrieron durante el año pasado (un 18,95% del total) pertenecían a los operadores tradicionales. Las marcas más conocidas tienen limitada la apertura de gasolineras al 30% del mercado en cada provincia. Y desde Industria no descartan «introducir más competencia» como, por ejemplo, aplicar mayores limitaciones a la capacidad de los operadores a la hora de fijar los precios entre los empresarios independientes. O incorporar nuevos cambios legales en la duración de los contratos entre las grandes firmas y las gasolineras autónomas.

Con las casi 300 nuevas estaciones incorporadas a la red en 2014, en la actualidad se encuentran registradas 10.457 gasolineras, según los datos actualizados del censo el Ministerio de Industria. De ellas, 6.992 estaciones (un 67% del total) ya pertenecen a marcas blancas, frente a las 3.227 (un 31%) que son de grandes operadores.

En el caso de los surtidores habilitados en los centros comerciales, suponen un 2,3% de todas las gasolineras abiertas. Hay 238 surtidores a las puertas de numerosas superficies comerciales, que han encontrado una fórmula perfecta para combinar las ventas de sus productos tradicionales con el tirón de los precios rebajados en sus combustibles.

Aunque su presencia es todavía mínima con respecto a todo el sector, desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) recuerdan que su cuota de mercado por volumen de ventas «ha aumentado considerablemente durante la crisis, llegando a alcanzar el 20% entre los consumidores no profesionales». Son ya el segundo operador por el número de ventas que realizan.

Rebajas de precios

Los efectos que está provocando la apertura de estos surtidores de bajo coste se notan en el bolsillo de los conductores. Durante la segunda mitad de 2014, cuando el precio del petróleo se desplomó desde los 105 dólares por barril de junio hasta los 65 dólares de noviembre, la caída del precio de los carburantes se aceleró entre algunas grandes compañías.

El precio del litro de diesel suministrado en las gasolineras de Repsol cayó un 5,97% entre junio y noviembre, según los datos de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC). Lo hizo tanto por encima de la media del mercado, que se situó en un 5,90%, como superando a los operadores no adscritos a ninguna gran marca, donde el gasóleo bajó un 5,96%. Aunque las estaciones que más rebajaron el precio de este combustible fueron las de los hipermercados con una reducción superior al 6,50%.

En el caso de la gasolina de 95 octanos, la competencia entre grandes operadores y los nuevos ha sido aún mayor. Por ejemplo, los surtidores de Repsol lideraron la caída de los precios entre junio y noviembre, con una rebaja del litro que se situó, de media, en el 8,82%. Incluso, por encima de lo que lo hicieron los ‘hiper’ (un 8,57%) o los operadores independientes (un 7,62%).

Fuente: finanzas.com

Comparte nuestro contenido en las redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn