Antonio García de Marina es uno de los taxistas de Ciudad Real que ha optado en los últimos meses por la transformación de su vehículo a un híbrido adaptado a Gas Licuado de Petróleo (GLP)

Decidido a ahorrar bastantes euros en el consumo de carburante, el ciudarrealeño Antonio García de Marina es uno de los taxistas que ha optado en los últimos meses por la transformación de su vehículo a un híbrido adaptado a Gas Licuado del Petróleo (GLP). Además de respetuoso con el medio ambiente, Antonio comenta que el ahorro en combustible es abismal: “el litro de GLP está a 0,62 céntimos, mientras que la gasolina ronda los 1,20 euros”.

La modificación de su vehículo, de marca Toyota, la hizo hace tan sólo tres meses, y aunque este taxista originario de Fuente el Fresno piensa en el medio ambiente, reconoce que lo determinante para elegir esta opción ha sido el “ahorro”. “Mi coche gasta unos 6 litros cada 100 kilómetros, y eso a pesar de que los taxis vamos algo más rápidos en ciudad que los coches de particulares y de los acelerones que metemos”, comenta el taxista, que admite que su vehículo puede llegar a consumir una media de 5 litros cada 100 kilómetros con una velocidad normal.

La falta de surtidores de Gas Licuado del Petróleo no ha sido un problema para este taxista partidario de los vehículos con menor índice de emisiones, porque desde hace varios años la gasolinera de la Carretera de Fuensanta en Ciudad Real ofrece este servicio. Antonio García de Marina también hace referencia a que hay surtidores en Daimiel y en Puertollano, y subraya que optar por estos vehículos es una opción viable, ya que “el depósito puede llegar a 400 o 500 kilómetros”, el tiempo suficiente para que exista alguna gasolinera en la ruta.

La revisión es más barata y el coche híbrido está exento de zona azul

Entre las ventajas o comodidades que tienen este tipo de vehículos, Antonio García de Marina hace referencia a que no tiene que cambiar de marchas, “funciona de forma parecida a un coche automático”, y además en Ciudad Real está exento de la zona azul, “un gran punto a favor para la gente que trabaja”.

Frente a la incertidumbre que generan las posibles averías, Antonio comenta que “la revisión es más barata”, que el motor “da fiabilidad”, y que incluso puedes optar a alguna subvención para su compra, que en su caso sólo “ha implicado unos 2.000 euros más”.

El Gas Licuado del Petróleo combinado con gasolina ha sido la mejor opción para Antonio porque los eléctricos limitan más los trayectos y no existen gasolineras con este tipo de recargas. Ahora bien, el taxista destaca que, “a pesar de que el sector del taxi en general es muy reacio al cambio, al final tendrá que optar por la transformación” dadas los avisos de prohibición de coches contaminantes en ciudades como Madrid o Barcelona.

 

Fuente: Lanza

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