El Parlamento Europeo ha aprobado el acuerdo conseguido con el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea para crear una red de infraestructuras para los combustibles alternativos de transporte.

Con dos años de plazo máximo tras la entrada en vigor de la nueva directiva europea, cada Estado miembro deberá someter a la Comisión Europea un plan estratégico de despliegue de infraestructuras para los carburantes alternativos del transporte.

En 2020, todos los Estados miembros deberán tener puntos de recarga eléctrica suficientes para que los vehículos que funcionen con esta fuente de energía puedan circular en todas las áreas urbanas y suburbanas. Esto se traduce en un media de un punto de recarga por cada 10 vehículos electrícos en circulación.

En cuanto al hidrógeno, los Estados miembro son libres de decidir si autorizan o no la circulación de estos vehículos. Si lo hacen, deberán determinar una red de carreteras que autorice su paso y garantizar suficientes estaciones de respotaje.

El gas natural licuado para camiones deberá poder surtir a estos vehículos en toda la red transeuropea de transporte. Deberá haber estaciones suficientes para que los camiones circulen de manera autónoma por toda Europa antes de 2025. Las estaciones de suministro no deberán distanciarse una de la otra más de 400 kilómetros, a menos que su coste las haga inviables.

Antes de 2020 deberá haber suficientes estaciones de gas natural comprimido en las aglomeraciones urbanas. Y antes de 2025, en toda el Red Transeuropea de Transporte principal. La norma establece como objetivo una estación cada 150 kilómetros.

Fuente: transporteprofesional.es

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