En Alemania medio millón de vehículos utiliza GLP, en Italia un millón, pero en España solo diez mil. El ahorro puede ser de hasta un 50% respecto a uno de gasolina. Analizamos las claves de un combustible sobre el que hay importantes planes de expansión en España.

Los vehículos a autogas son bifuel: funcionan de forma indistinta con gasolina como con autogas, y el cambio del uso de un combustible a otro se realiza tocando un interruptor. Los vehículos propulsados con autogas llevan dos depósitos independientes –el de gasolina y el de GLP- con lo que aumenta notablemente su capacidad de combustible y por tanto de autonomía. El depósito de autogas puede dar cabida entre 50-100 litros, dependiendo del hueco disponible para su instalación. En la transformación no se toca el depósito de gasolina. En la actualidad, el autogas es compatible y adaptable únicamente con vehículos de gasolina, pero están muy avanzados los trabajos en vehículos diesel.

Un ahorro entre el 20 y el 50 por ciento

Aunque el consumo unitario de autogas es superior al de los combustibles tradicionales, es una alternativa económicamente muy interesante. El precio del GLP para automoción es inferior a la gasolina y al diésel por dos factores. Por un lado debido a un excedente de disponibilidad y sólidas expectativas de suministro a largo plazo. Y en segundo lugar a la aplicación de tasas fiscales favorables debido a sus ventajas medioambientales: la implantación de autogas en el 10% del mercado europeo de carburantes para vehículos puede evitar la emisión a la atmósfera de 350 millones de toneladas de CO2 y suponer un ahorro de más de 20.000 millones de euros relacionados con los daños a la salud humana y el medio ambiente, contribuyendo así al cumplimiento del Protocolo de Kyoto en el periodo 2008-2012. De esta forma su inferior coste frente a los carburantes convencionales permite ahorros de entre un 20 y un 50% en el coste total por kilómetro.

¿Cómo se transforma un coche de gasolina a bifuel (gasolina-autogas)?

La mayor parte de los vehículos de gasolina con fecha de matriculación posterior al año 2001, pueden instalar autogas y legalizarse sin problemas. Para la conversión del vehículo a autogas se requiere un kit especial, el cual se instala de forma sencilla y rápida sin afectar el funcionamiento del motor original. Se instala un depósito de combustible para el autogas, complementario al de gasolina. Este depósito se sitúa en la parte trasera, generalmente en el hueco de la rueda de repuesto. El coste aproximado de transformación, que oscila en función de la cilindrada del vehículo, es aproximadamente de 2.000 euros + IVA. En este coste está incluido el kit de alta tecnología que se incorpora al vehículo, además de la mano de obra. La transformación se realiza en talleres especializados.

¿Es seguro?

El uso del GLP como carburante en automóviles es tan seguro como cualquier otro combustible, al tratarse de un producto almacenado a baja presión, ni comprimido, ni criogénico. Está sometido a fuertes reglamentaciones y homologaciones europeas, regulando tanto los elementos instalados como las propias instalaciones. La conversión de un vehículo a autogas debe ser realizada por talleres especializados. Posteriormente el vehículo debe ser legalizado en una ITV para poder circular usando GLP como carburante. El Real Automóvil Club de España, junto a otros clubes europeos, ha llevado a cabo una serie de pruebas para comprobar la seguridad de un vehículo con autogas. Los resultados fueron todos muy positivos, demostrando que el uso del GLP no implica ningún riesgo ni para los ocupantes ni para el entorno en el que pueda desencadenarse un accidente.

¿Donde repostar?

En la actualidad en España existen aproximadamente 130 gasolineras con surtidores de autogas en todo el país y para finales de año están previstas unas 200 (Repsol y Cepsa están incorporando puntos de suministro de GLP en sus gasolineras). Y a finales de 2015, está previsto alcanzar las 1.000. Y muy importante: el tiempo de repostaje es similar al de los carburantes convencionales.

España frente a Alemania o Italia

Hay cerca de diez mil vehículos con autogas en España una cifra casi ridícula en comparación con Alemania, que cuenta con medio millón de vehículos, Italia que tiene más de un millón ó Polonia y Turquía que ostentan mercados de más de dos millones de coches funcionando con este combustible alternativo. No obstante, hay datos que revelan que en nuestro país se está comenzando a desarrollar con mayor ritmo: cada mes hay 300 coches nuevos de autogas, siendo éstos tanto vehículos a estrenar como transformaciones a autogas de vehículos ya en circulación, y de los 7.000 taxis que se renuevan anualmente a nivel nacional, el 15% son de autogas. De ellos, el 10% son nuevos y el 5% corresponden a transformaciones.

De donde viene

El autogas es un gas licuado del petróleo (GLP) compuesto por una mezcla de butano y propano. Procede de tres fuentes distintas:

– Procesado durante la extracción de gas natural (también llamado gas no asociado, incluido GLP).

– Procesado durante la extracción de petróleo (también llamado gas asociado).

– Como producto de origen natural que se obtiene durante el refinado del crudo.

Más del 66% del autogas proviene directamente de pozos de gas natural, un hecho de gran importancia porque, en virtud de su disponibilidad inmediata como opción de carburante alternativo, contribuye a diversificar con rapidez el mix europeo de carburantes y a reforzar la seguridad de abastecimiento energético. En ese sentido, la propia Comisión Europea lo reconoce como un «carburante alternativo de diversificación» y considera que podría cubrir como combustible alternativo el 5% del mercado en 2020. Es por ello que el autogas desempeña un papel significativo para ayudar a Europa a alcanzar sus retos energéticos y medioambientales, tanto ahora como en el futuro. Las perspectivas de reservas y suministro de GLP son lo bastante sólidas para adaptarse a un aumento rápido y continuo del uso de autogas en Europa. De hecho, se llega a hablar de que las reservas de gas han aumentado diez veces a causa del descubrimiento del Shale Gas, un gas no convencional que se encuentra en estructuras geológicas especiales –en arenas compactas y esquistos. Gracias a este hallazgo, y el excedente mundial de materia prima que se prevé en el medio y largo plazo, la industria tendrá seguridad en el suministro y estabilidad en los precios. Así, el sector ha podido proyectar un avance en el consumo europeo de autogas desde 6,6 millones de toneladas en 2007 hasta 20,1 millones de toneladas en 2020. El autogas, por consiguiente, ayudará a España y a Europa a satisfacer la demanda para el transporte por carretera. En un momento en que se necesitan soluciones de transporte alternativas, eficientes y económicas, el autogas es una gran oportunidad que debe ser aprovechada por todos los actores del sector.

Fuente: elnortedecastilla.es
Fuente (img): salamanca24horas.com

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