La Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP), que agrupa a las principales petroleras en el Estado español -entre ellas, Repsol-Petronor, Cepsa, BP, Galp o Shell- reconoce que la adversa coyuntura económica está pasando factura al sector.

Entrevista a Álvaro Mazarrasa, director de la Asociación de Operadores Petrolíferos.

¿Cómo han evolucionado las ventas de productos petrolíferos en el primer trimestre del año?

Desde el inicio de la crisis en la que estamos inmersos el consumo de carburantes ha caído más de un 24%. En lo que llevamos de 2013 esta tendencia incluso se ha acentuado. Con los últimos datos disponibles (febrero 2013), las gasolinas han caído un 10,9%, y el gasóleo de automoción un 8,8%.

El recorte de ventas del pasado año superó a la caída teórica de la economía española. ¿Es el transporte por carretera el gran damnificado?

Efectivamente el transporte de mercancías por carretera se ha desplomado en los últimos años. El segmento profesional ha caído un 44% si comparamos el año 2012 respecto a 2007, frente a un descenso del 3% en el mismo periodo para el consumo particular. Por lo que respecta al queroseno de aviación, aunque aguantó los primeros años de la crisis, se ha sumado a la tendencia bajista, cayendo un 6,4% en los últimos doce meses.

¿Cómo se desglosa entre los diferentes conceptos el precio de un litro de gasolina súper 95 en una estación de servicio? ¿Qué porcentaje supone la carga fiscal?

Los precios de los carburantes dependen del coste de la gasolina y del gasóleo en los mercados internacionales al por mayor, que cotizan en dólares. Este precio de la materia prima en el mercado internacional supone, aproximadamente, el 45% del precio. El otro gran componente es la fiscalidad, que en España representa, aproximadamente, el 45% del precio. La reciente subida del IVA del 18 al 21% se suma a las que se vienen produciendo desde 2009 -Impuesto Especial, el denominado céntimo sanitario en varias comunidades autónomas, dos subidas del IVA y la desaparición del tipo cero para los biocarburantes- que ascienden a alrededor de 20 céntimos de euros por litro en la gasolina y en el gasóleo. El restante 10% está destinado a cubrir lo que se conoce como otros costes y márgenes, que incluyen el coste del almacenamiento y transporte, costes de las existencias mínimas de seguridad, costes de comercialización, costes financieros y amortización, costes de incorporación de biocarburantes, margen del minorista y margen del operador mayorista.

¿Tiene parangón en la UE el elevado consumo de gasóleo en España?

El fenómeno conocido como dieselización es efectivamente más acusado en España que en el resto de la UE. A comienzos de los años noventa, solo diez de cada cien coches utilizaban gasóleo. Esa proporción se ha invertido. En la actualidad, alrededor del 70% de las nuevas matriculaciones que se llevan a cabo en España corresponden a vehículos diesel. Detrás de este fenómeno está la menor fiscalidad del gasóleo y también el menor consumo de los motores diesel. Hasta el año 2007 España importaba gran parte del gasóleo que consumía (se llegaron a importar 14 millones de toneladas de gasóleo al año). Pero, las importaciones netas han ido decreciendo paulatinamente desde 2007, no solo por la caída de la demanda interna sino también por el aumento de la capacidad de producción interior que aumentó en ocho millones de toneladas/año, como consecuencia del importantísimo programa inversor acometido por las empresas refineras españolas.

Fuente: deia.com

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