Los almerienses utilizan cada vez menos el coche, salvo aquellos que lo usan para ir al trabajo u otras labores imprescindibles. Esto se produce a causa del elevado precio de la gasolina y el gasoil, al que los ciudadanos están gradualmente dejando de acceder por su situación económica.

Los precios también son cada vez más elevados para las estaciones de servicio que, al trabajar a una comisión fija, les cuesta más el carburante, al igual que al consumidor. Los expendedores de las gasolineras se percatan de que los ciudadanos optan ahora por echar el combustible que necesitan a diario, mientras que antes llenaban el depósito de sus vehículos semanalmente. “Suelo echar todos los días unos 5 eurillos, lo que necesito para llevar a mi niña al cole y recogerla”, cuenta un conductor de La Cañada. También ha aumentado el número de usuarios que se decanta por el transporte público, al considerarlo una opción más rentable y ecológica, aunque la mayoría afirma que se desplaza esporádica o habitualmente, pero aquellos que utilizan el transporte a diario siguen decantándose por el coche como opción predilecta.

Alejandro García, expendedor de una estación Cepsa, observa desde las ventanas del despacho cómo los precios se modifican todos los días en el poste de la gasolinera “6 céntimos arriba, 5 céntimos abajo… todos los días suben y bajan”. Asegura que el camión cisterna “antes venía todos los días a traer entre 60.000 y 80.000 litros, pero ahora sólo pasa cada 2 o 3 días y paras dejar unos 40.000 litros”. El operario advierte que los impuestos que sufren los hidrocarburos, recientemente aumentados, es “uno de los motivos” de la subida de los precios, ya que “a fin de cuentas recaen en la petrolera, que es la que sube los precios y repercute inevitablemente en el bolsillo de los ciudadanos”.

Algunas compañías han desarrollado iniciativas de surtidores autoservicio, sin expendedores, para mejorar la rentabilidad de sus beneficios y poder reducir los costes del combustible. No obstante García advierte, a título personal, que “con ese proyecto se reducen puestos de trabajo, porque una gasolinera la hacen las personas que pueden solucionarte los problemas. El cara a cara es necesario porque los surtidores pueden averiarse o pueden surgir complicaciones”, además informa de que los trabajadores “ayudamos a los conductores cuando han tenido algún problema o les ha sucedido algo. La otra noche, por ejemplo, ayudé a un joven a cambiar la rueda que se le había pinchado”.

El consumo de combustible en Almería, en el mes de mayo, fue de 4.090 toneladas en el caso de la gasolina 95, 221 en la de 98, y 30.456 en gasóleo A (el más frecuente). En comparación con los datos del mismo mes del año 2007, ofrecidos por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), se observa un gran descenso, ya que en gasolina 95 se consumieron 5.361 toneladas, 718 de gasolina 98, y 32.973 de gasóleo A.

Los expertos recomiendan algunas claves para ahorrar en base a una conducción eficiente. Por ejemplo, aconsejan utilizar la primera marcha tan sólo para arrancar y cambiar rápido a segunda y apagar el motor cuando el vehículo esté estacionado más de un minuto. Hay que circular en las marchas más largas posibles y con el motor a bajas revoluciones; de hecho, recomiendan cambiar de marcha entre las 2.000 y las 2.500 revoluciones en los motores de gasolina, y entre las 1.500 y 2.000 en los de diésel.

Fuente: elalmeria.es

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