El precio de los carburantes sube y los márgenes de beneficio de las estaciones se reducen. Por citar un ejemplo, al inicio de la crisis, en 2008, la gasolina 95 rondaba los 1,175 euros el litro, esta semana estaba a 1,51 euros. Esto se traduce en una subida del 28,5%.


Con estos precios, muchos de los consumidores tienen la idea de que los gasolineros se están forrando. Nada más lejos de la realidad y así lo muestran las cifras. Las estaciones de servicio trabajan a una comisión fija, con lo que al igual que al consumidor, también les cuesta más el combustible. Según explica Emilio García, presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Almería, incluso no hace falta remontarse muchos años atrás: “En enero de 2010, una cisterna de combustible de 32.000 litros rondaba los 30.000 euros, encareciéndose más según el tipo de combustible. Ahora se paga a unos 42.000 euros”. Sin embargo, de cada litro vendido el gasolinero sigue llevándose apenas 5 céntimos. En esta línea, García apunta a que la estación de servicio tiene que hacer una inversión mayor para ganar lo mismo, puesto que el porcentaje por litro vendido se mantiene: un 3,27% para el gasóleo y 3,10% para la gasolina 95. Además, no pueden medirse igual todas las estaciones de servicio, ya que algunas disponen de personal para abastecer de combustible los vehículos, lo que supone un gasto añadido por parte del propietario de la gasolinera, mientras otras son de autoservicio y los beneficios son mayores.

Motivado por el encarecimiento de los costes, el consumo de combustible ha caído en la provincia. Así de acuerdo al último informe anual referente a 2011, la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos señala que el consumo ha descendido un 13% respecto a 2008, pasando de las 614.152 toneladas a las 534.335; concretamente, entre los productos más demandados, en gasóleo A el descenso ha sido de un 8,5%, en el B de un 4,6% y en el de la gasolina 95 de un 16,1%. Respecto a este año, y comparando los datos provincializados del último mes publicado con los del mismo mes del ejercicio anterior, en julio de este año el consumo era un 8,8% menor.

El pesimismo está generalizado, pues se teme que estos datos sean mucho peores cuando salga el balance de Cores referente a 2012, ya que la crisis se ha agudizado en el presente año; en este sentido, García estima una caída del 30% de las ventas.

Respecto a la guerra de precios entre gasolineras de la capital está casi desapareciendo con precios más o menos similares. Según la web ‘El precio de la gasolina y gasoil en España’, en el caso del gasóleo A la mayor diferencia entre la gasolinera más cara y la más barata es de 1 céntimo de euro por litro. Sin embargo, a nivel provincial la distancia es mayor, mientras en una de la capital el precio es de 1,463 euros el litro, una estación de servicio de El Ejido la oferta a 1,313 euros, 15 céntimos más barata. Estos valores se contrastan con los datos facilitados por el Ministerio de Industria que sitúan a la gasolinera de El Ejido, en la carretera de Almerimar, como las barata respecto a este combustible, costando 1,439 euros el 4 de octubre y la más cara, la estación de servicio de Roquetas de Mar, ubicada en la carretera de La Mojonera kilómetro 285 como la más cara costando el gasóleo A 1,579 euros el día 3 de octubre, 14 céntimos más.

Esta “ruina” no sólo afecta a los usuarios y a las estaciones de servicio, sino que pone al borde del precipicio a sectores estratégicos como el transporte, en el que cientos de personas han perdido el trabajo; el pesquero, en el que el precio del combustible junto a los bajos precios del pescado están haciendo hundir al colectivo; o el agrícola, cuyos profesionales tienen que afrontar facturas desorbitadas para mantener la maquinaria agrícola activa.

Fuente: elalmeria.es
Fuente (img): europapress.es

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