Los precios de los carburantes suben y suben y es algo que ocurre desde hace muchos años. Los impuestos son una parte importante del precio, en torno al 50% en el caso de España pero es que en la mayoría de los países europeos supone un porcentaje aún mayor.

En el caso de España la polémica es que tenemos unos impuestos de los más bajos del Unión Europea en lo que se refiere a carburantes, y sin embargo el precio final está cada vez más próximo  al de los otros países. Y todo porque el precio de los combustibles sin impuestos es uno de los más caros de Europa.

Hace un mes el Gobierno se llevó las manos a la cabeza al comprobar lo que suponía el fuerte crecimiento del precio de los carburantes en el IPC y puso a trabajar a la comisión Nacional de la Competencia y a la de Energía para buscar las razones.

Y el resultado de estos trabajos fueron unos informes demoledores hacia el sector de la distribución de productos petrolíferos en España. El de la CNC apuntaba que los márgenes de beneficio de los operadores se incrementaron un 20 % entre 2007 y 2010, tanto en gasóleo como en gasolina, lo que de alguna forma venía a confirmar las acusaciones lanzadas desde el Gobierno sobre el encarecimiento injustificado de los carburantes.

Por su parte, el director general de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), Álvaro Mazarrasa, defendió posteriormente que algunas fuentes habían intentado “confundir a la opinión pública” al afirmar que las petroleras españolas tienen mayores márgenes de beneficio que las europeas.

Mazarrasa ha asegurado que “ni el Gobierno ni ninguno de los organismos que han estudiado el sector conocen exactamente el margen de las petroleras en la Unión Europea”.

Es sin duda un tema de muy difícil análisis, y desde luego yo no tengo todos los datos en la mano para poder decir quién tiene razón y quién no la tiene. Pero una cosa está clara y es que los usuarios pagan cada día más caro el combustible. Y lo hacen por la incompetencia en alguno de los pasos por los que pasan los carburantes, desde la compra del petróleo pasando por el refinado y el transporte hasta las estaciones de servicio.

El precio al que España paga el petróleo debería ser el mismo al que lo paga Francia o Alemania, y si no es así es porque los responsables de estas compras no hacen bien su trabajo.

El coste de refinado del petróleo para obtener los productos finales debería estar en la misma línea que en el resto de países de la Unión Europea. Alguna de nuestras refinerías está obsoleta y tiene unos costes de producción muy elevados, pero es algo que habrá que solucionar de una forma u otra de cara al futuro.

Con los costes de transporte hasta las estaciones de servicio ocurre lo mismo. Si el precio del gasóleo que lleva el camión en su depósito para desplazarse es más barato que en Francia o Alemania, si los sueldos de los camioneros son menores, y si además no se paga un impuesto por uso de las carreteras, al menos de momento, la pregunta es ¿Cuál es la razón por la que el transporte también cuesta más en España que en Europa?

Cuando Competencia ha acusado a las petroleras de incrementar sus beneficios un 20%  en los últimos cinco años, está claro que algo raro está pasando en el mundo de los carburantes y es un sector estratégico.

Y hay que buscar una solución porque lo que no tiene sentido es que los españoles pierdan cada vez más poder adquisitivo, paguen cada día más caros los servicios y los productos de primera necesidad, y lo mismo ocurre con los impuestos, mientras que los sueldos bajan y bajan. La competitividad es la clave para que España pueda salir adelante con el panorama que tiene ante sí y ésta debe llegar de todos los campos de actividad.

Fuente: elconfidencial.com
Fuente (img): autofacil.es

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