El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció la semana pasada que el Gobierno ampliará el periodo para recibir ayudas al comprar un coche nuevo.

La decisión del Gobierno de prorrogar el Plan PIVE se traduce en más tiempo para recibir ayudas estatales a cambio de cambiar un viejo coche por otro nuevo. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció la semana pasada en Chile la ampliación del periodo de este plan de impulso a la industria automovilística que acababa a finales del próximo marzo. El programa, al igual que el anterior, permite recibir una ayuda de 2.000 euros al cambiar un turismo con 10 años de antigüedad como máximo por uno nuevo. En la prórroga, la mayoría de requisitos son los mismos, no obstante, incluye algunas novedades.

En primer lugar, el «nuevo» Plan Pive estará dotado con 150 millones de euros, el doble que en la primera fase del plan (75 millones). Las ayudas por la compra de un coche seguirán siendo, en principio, de 2.000 euros, pero una mayor cantidad de fondos permitirán una mayor duración del proyecto. De hecho, el anterior se agotó dos meses antes del plazo tras expirar el dinero destinado por el Estado.

Todavía se desconoce la vigencia del nuevo plan a falta de más detalles cuando sea presentado de forma oficial. El ministro de Industria, José Manuel Soria, se ha manifestado al respecto y ha mostrado su deseo de que se extienda hasta verano. Si los 75 millones de euros se amortizaron en 71 días, los 150 millones – en caso de mantenerse el mismo ritmo de ventas- se mantendría unos 142 días. Así, la primera parte del programa nació con la idea de permanecer vigente desde finales de octubre a finales de marzo, pero los fondos se agotaron el pasado 10 de enero.

En base a lo anunciado por Rajoy, se eliminará el tope de 25.000 euros para la compra del nuevo turismo. Es decir, el beneficiario podrá elegir adquirir vehículos más caros y seguir recibiendo la subvención. La prórroga incluye además la novedad de otro plan para vehículos comerciales de 40 millones de euros.

Los primeros meses del Plan PIVE han permitido recaudar 300 millones de euros, lo que supone multiplicar por cuatro la inversión pública, según datos de los fabricantes Anfac. Asimismo, se han mantenido o creado 4.500 puestos de trabajo. Pese a la aportación del PIVE, la mala conyuntura económica ha conllevado una caída de las matriculaciones del 13,4% al cierre de 2012, con 699.589 vehículos vendidos. Las cifras son las peores desde 1989, el primer año en el que comenzaron a registrarse estos datos.

Fuente: abc.es

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