El plan de ayuda a la compra de automóviles ha logrado vender en sus 59 días de existencia (quedó agotado el pasado 10 de enero), hasta consumir los 75 millones invertidos por el Estado, 101.000 automóviles, 26.000 de ellos de forma inducida, y reducir un 0,15% el IPC. Con ello, Hacienda ha ingresado 296 millones, aportar al PIB 930 millones y generar o mantener 4.500 empleos.

Éste es el balance realizado por la patronal de fabricantes (Anfac), cuyo vicepresidente ejecutivo, Mario Armero, ha asegurado que de prorrogarse este año se lograrían vender 630.000 turismos, que sumados a los vehículos comerciales arrojarían un balance de entre 850.000 y 900.000 vehículos matriculados este año.

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac)se califica el plan PIVE de «absoluto éxito» por la gestión llevada a cabo desde el Ministerio de Industria (ICADE), los plazos y la agilización en la aprobación de expedientes (5.000 diarios). No es de extrañar que con estos resultados, tanto Anfac como el resto de las principales patronales de la automoción (Faconauto, Ganvam y Aniacam) hayan pedido una prórroga o ampliación de este plan, más que una revisión del tratamiento fiscal como la eliminación del impuesto de matriculación porque, como reconoció Armero, “no es el momento adecuado” y es más eficaz un plan de reactivación de la actividad –como el Plan Pive- que eliminar impuestos.

Y dan más argumentos como que por los 75 millones invertidos en ayudas el Estado ha ingresado 211 millones (el resultado de restar a los 296 millones ingresados vía impuestos especiales, IVA o matriculación), y cómo ha fomentado la actividad en el sector de componentes, textil, financiación, etc. hasta generar 930 millones en la economía real, además de reducir el IPC un 0,15% (la rúbrica de este sector se redujo un 4,6%), ya que a la rebaja que suponían las ayudas también las marcas han agregado una media de descuento de 3.500 euros. Y, por supuesto crear o mantener 4.500 empleos (el 30% de ellos nuevos).

Y en la industria automovilística contribuyó a que se fabricaran 26.000 vehículos más. Junto a ello 75.000 coches de 17 o más años de antigüedad se han retirado para el achatarramiento, que han sido sustituidos por vehículos mucho más eficientes en consumo (un 45% menos de carburante) y un ahorro de unos 60 millones anuales y un 52% menos de emisiones de CO2.

Fuente: abc.es