El Plan PIVE tiene sus horas contadas. Y es que el plan puesto en marcha por el ministerio de Industria y el Gobierno para incentivar el cambio de un coche usado con más de doce años por otro nuevo de bajas emisiones ya ha agotado prácticamente su asignación.

Su plazo de vigencia finaliza el 31 de marzo próximo, pero a día de hoy quedan pocos cientos de operaciones  para terminar con los fondos previstos, 75 millones de euros. O lo que es lo mismo para completar las 75.000 operaciones.

La mayor parte de estas operaciones realizadas al amparo del Plan PIVE aún no han llegado a las cifras de coches matriculados, porque son pedidos aún no entregados por los fabricantes y concesionarios, pero suponen un buen colchón para los próximos meses cuando se entreguen estas unidades ya reservadas.

Este plan ha sido, por ello, un gran éxito para el Gobierno y para todo el sector de automoción, porque ha servido para relanzar un poco un sector que está prácticamente hundido, como es el automóvil en su aspecto comercial. Y para las Arcas de Hacienda también ha sido muy positivo, porque ha conseguido incentivar unas ventas que tributan entre el 21 y el 25,5% de IVA e Impuesto de Matriculación. La ayuda oficial es de 1.000 euros (y otros mil los pone el concesionario), pero además esta ayuda hay que incluirla en la Declaración de la Renta, por lo que en realidad el coste para Hacienda es de poco más de 500 euros por coche. Y a cambio se recaudan de media más de 2.500 euros por operación.

Otro tema muy diferente es el de la producción. Pese a que en 2012 ha descendido un 11% la producción en España, las noticias y los contratos firmados para los próximos meses auguran un futuro bastante bueno para este importante sector industrial español. Y eso pese a la crisis de ventas en todo el mercado europeo. Y esta es, desgraciadamente, unas de las pocas noticias positivas en la economía española en los últimos meses.

La llegada de nuevos modelos a las fábricas españolas, la importante mejora en la fábrica de Ford en Almussafes, las mejoras en Renault, las nuevas inversiones de Iveco para España, las mejoras de Peugeot o Citroën, de Mercedes y de Opel, o las del grupo Volkswagen, han supuesto un fuerte espaldarazo a cómo se están haciendo las cosas en España en el sector de automoción a nivel industrial. Tan solo Nissan sigue en estos momentos en el aire para firmar contratos de producción para nuevos modelos.

El pasado miércoles, los máximos responsables del sector de automoción español visitaron al Príncipe Felipe para presentarle el Plan 3 millones, un plan conjunto que debe llevar a España a fabricar tres millones de coches, un 50% más que en 2012, en los próximos años.

En la tarde de ese mismo día algunos de estos responsables visitaron al ministro de Industria, José Manuel Soria, para hablar igualmente del Plan 3 millones y de su evolución, pero igualmente aprovecharon la ocasión para comentar sobre el Plan PIVE, su buen funcionamiento, y sobre la necesidad de ampliar este plan o de poner en marcha otro similar para los próximos meses.

En una nota conjunta, todas las asociaciones relacionadas con el sector del automóvil en España, vendedores, concesionarios, importadores y, sobre todo, los fabricantes instalados en España piden una continuidad en el citado plan.

“Este Plan genera crecimiento y confianza. Es bueno para la sociedad y la economía española y, gracias al retorno fiscal, contribuye a luchar eficazmente contra el déficit público. Por ello, desde el sector del automóvil estamos convencidos de que un nuevo Plan PIVE significaría una inyección de confianza adicional para el consumo español y un apoyo significativo en la coyuntura económica más inmediata”.

Fuente: elconfidencial.com