El Gobierno quiere ampliar el plan PIVE, que subvenciona el achatarramiento de coches viejos para la compra de otros más ecológicos, y que hace escasos días agotó los 75 millones de euros con los que estaba dotado.

Así lo manifestó el ministro de Industria, José Manuel Soria, en la presentación del balance turístico de 2012. El problema es que «en estos momentos no tenemos los recursos. La voluntad es prorrogarlo, pero si no tenemos los recursos no podemos darlo por sentado».

Ante la insistencia de las principales asociaciones del sector, el titular de Industria ha reiterado en varias ocasiones su disposición a dar continuidad a un plan que, según estiman ambas partes, permite recaudar más de dos euros (vía impuestos) por cada uno invertido. Soria siempre ha destacado -y ayer volvió a hacerlo-, la relevancia de un sector «que es el segundo en importancia, tras el turismo, y que supone alrededor del 10% del PIB español».

La entrada en vigor del PIVE, el pasado mes de octubre, permitió dinamizar la actividad de los concesionarios y vendedores, aunque apenas pudo maquillar la horrible estadística de ventas del pasado año, que cayó un 13,4%.

Con los fondos agotados, y a falta de más de dos meses para que expire la vigencia del plan, fabricantes, vendedores e importadores piden que se aumente la dotación económica hasta los cien millones Además, pretenden abrir el abanico de coches susceptibles de formar parte del programa. Por un lado, quieren que la antigüedad mínima de los vehículos se amplíe de diez a doce años. Por otro, subir el límite de edad de los coches adquiridos en el concesionario. El actual PIVE favorece la compra de coches nuevos o seminuevos de hasta un año. Las asociaciones quieren elevar ese umbral hasta los tres años.

Por otro lado, la venta de turismos en la UE cayó un 8,2% en 2012. En concreto, se matricularon 12,05 millones de unidades, la peor cifra desde 1995.

Fuente: elcorreo.com