Cuarto artículo del señor Tomeu Bonet donde narra su experiencia con un vehículo que funciona con autogas/GLP.

 Artículos anteriores:
“El autogas/GLP, el combustible del futuro”
“Depósito toroidal de autogas/GLP”
“Equipo e instalación del sistema GLP”

El Gas Natural Comprimido (GNC), también llamado GNV (Gas Natural Vehicular), es un combustible alternativo al petróleo, compuesto principalmente por gas metano, y, para expresarlo en términos sencillos, podemos decir que es  gas natural para uso como combustible de automoción.

Cuando hablamos de gas natural pensamos en el gas doméstico de calefacción que usamos en nuestros hogares, y es así, actualmente es el mismo gas pero adaptado al uso de automoción consiguiendo unas prestaciones equiparables al gasoil y a la gasolina, con unas ciertas ventajas, ya que es más eficaz que los combustibles tradicionales derivados del petróleo y mucho más económico y ecológico.

Podemos decir que con el uso del  GNC se  puede llegar a conseguir un ahorro de hasta un  35%  frente al gasoil y un ahorro frente a la gasolina de casi un 65% . En cuanto a las ventajas medioambientales cabe decir que el GNC  emite un 30% menos de dióxido de carbono (CO2), un 65% menos de monóxido de carbono (CO) y un 90% menos de óxidos nitrosos (NOx). No genera azufre (existen motores de gasoil que emiten 18,4 g/hora), ni partículas, ni trazas de plomo, ni de metales pesados y garantiza un menor nivel de emisiones tóxicas que todavía no están reguladas.

Por poner un  ejemplo de consumo os dejo un trayecto que hice desde Madrid a Valencia con un Volvo S40 1.8 convertido a GNC, el coste del trayecto fueron 15 euros.

Otro punto a tener en cuenta es que la contaminación acústica queda sustancialmente reducida al tener el motor a GNC un funcionamiento más suave y silencioso.

En cuanto a la instalación de un equipo de GNC en un vehículo, cabe decir que prácticamente utiliza el mismo sistema que los vehículos que usan Autogas/GLP. Con la diferencia que  en lugar de instalar un evaporador para convertir el gas licuado a estado gaseoso, en los equipos de GNC se instala un reductor de metano, ya que el gas se encuentra en estado gaseoso pero comprimido, para reducir la presión de 200 bares, en la instalación los tubos son  rígidos a diferencia de la instalación de GLP y lo que si puede ser un inconveniente es la pérdida de espacio en el maletero, ya que no existen de momento depósitos tóricos debido a la presión en que trabaja el GNC, debiendo ser depósitos cilíndricos.

Otra ventaja es la facilidad que tiene el  GNC para ser transportado al no necesitar de camiones ya que utiliza la red de canalización del gas y el suministro es constante, lo que facilita la instalación de puntos de suministro. Incluso facilita  la instalación de puntos de suministro domésticos. Además, el GNC sólo se contabiliza como consumo después de ser servido. En la actualidad ya podemos encontrar vehículos pesados como camiones y autobuses que se mueven con GNC, ejemplo de ello es la EMT de Madrid,  todos los autobuses urbanos de esta empresa pública de transporte funcionan con GNC.

Todo esto hace indicar que a la larga el GNC será el combustible alternativo que prevalecerá. Sin lugar a dudas, el GNC es el combustible del presente y del futuro.

Fuente: reparamiauto.com

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