El coche impulsado por gas licuado del petróleo (GLP) es un 12% más rentable que el coche de gasolina, y un 18% más que los coches eléctricos. Así lo desprende el ‘Estudio tecnológico y de mercado de combustibles alternativos en España’ realizado por la consultora Applus IDIADA, por encargo de la Asociación Española de Operadores de Gases Licuados del Petróleo (Aoglp) y el Clúster Autogas.

Para calcular el coste total se ha tenido en cuenta el coste adquisición y mantenimiento a 10 años, estimando un recorrido de 20.000 kilómetros por año.Dicho coste se ha comparado con las emisiones, la autonomía, la infraestructura y la oferta de vehículos de los principales combustibles alternativos. Dentro de la última categoría entran el gas licuado del petróleo (GLP), el gas natural vehicular (GNV) y los vehículos eléctricos.

Tras tomar todas las variables en cuenta, el estudio concluye que los vehículos impulsados por GLP tienen el coste total más barato, unos 30.000 euros. Esto se da principalmente gracias al bajo precio del combustible, similar al del GNV e inferior a la gasolina y al diésel. También influye fuertemente un menor coste de adquisición y de instalación de suministro.

El elevado coste de adquisición del coche eléctrico le resta rentabilidad

La opción menos rentable a corto-medio plazo es el coche eléctrico, según el estudio. El precio del combustible es 7.453 euros menor que el de GLP, y 12.579 euros menos que el de gasolina. Sin embargo, este ahorro en carburante se diluye con el elevado coste de adquisición.

El director general del Clúster Autogas, José Luis Blanco, cree que actualmente los “brutales” costes del coche eléctrico no compensan la reducción de emisiones. También apunta a un segundo factor, la escasa autonomía, de apenas 200 kilómetros de media, frente a sus competidores.

Simulación de un viaje atravesando España

Con el objetivo de demostrar la utilidad de todas las opciones, en el estudio realizaron viajes de prueba desde Madrid hasta A Coruña, Barcelona y Sevilla. En los tres casos el tiempo empleado por los coches GLP y GNV fue similar al de los gasolina y diésel, a pesar de que estos dos últimos tuvieron que parar a repostar en una ocasión.

Sin embargo, el coche eléctrico tuvo que parar a repostar en más de una ocasión, con un tiempo de repostaje de varias horas, lo que le hizo consumir prácticamente el doble de tiempo, en el caso de Barcelona algo menos. Eso sí, el coste de estos repostajes fue cinco veces menos que su contraparte de gasolina y tres veces menos que los otros combustibles alternativos.

Infraestructura de repostaje en España

La mejor opción viene condicionada también por el lugar en el que residas, en España el desarrollo de puntos de recarga para los nuevos combustibles está bastante desarrollo. Hay 604 puntos de recarga de autogas y 800 puntos de recarga eléctricos. Según el informe, estos últimos no son suficientes, ya que para completar la recarga el coche debe estar conectado como mínimo 40 minutos.

Respecto a los puntos de recarga de gas, la comunidad autónoma que más tiene es Cataluña, con 110. Le siguen Andalucía (91) y Madrid (70). El resto ya se encuentra a una distancia considerable: Comunidad Valenciana (48), Galicia (43), Castilla y León (42), Castilla La Mancha (38), País Vasco (29), Murcia (20), Baleares (19), Cantabria (18), Canarias (18) Aragón (15), Navarra (15), Asturias(14), Extremadura (9) y La Rioja (4).

Fuente: cadenaser.com