El Club de Excelencia en Sostenibilidad, Nielsen, Renault y Seat han realizado el estudio ‘Automoción y Sostenibilidad. Comportamiento y Actitudes de los Españoles’, para comprobar el nexo de unión entre la RSC del sector de la automoción y los hábitos y percepciones actuales sobre sostenibilidad en la conducción de los consumidores.

Más del 60% de los encuestados declara estar interesado o muy interesado en las iniciativas sostenibles desarrolladas por las empresas automovilísticas. No obstante, la producción sostenible de los vehículos no es un driver decisivo para la elección del automóvil, que sí lo es para el 76% de los encuestados el consumo.

Los encuestados tienen en cuenta aspectos como la generación de empleo en España, seguido de la I+D, el pago de impuestos en el país y la contribución a la formación de los jóvenes para valorar a estas compañías, afirma el estudio Automoción y Sostenibilidad. Comportamiento y Actitudes de los Españoles.

Respecto a las iniciativas que tienen un mayor impacto en la creación de un entorno más sostenible, el informe concluye que la percepción de los ciudadanos se decanta hacia una corresponsabilidad de los agentes sociales.

Un 36% de los encuestados considera que las acciones de las empresas privadas, tales como proyectos medioambientales o la promoción de productos sostenibles, son los más importantes para crear un entorno sostenible.

Un 34% valora las acciones de los consumidores, mediante hábitos de reciclaje, consumo energético eficiente etc., como las más importantes a la hora de crear un entorno sostenible.

Finalmente, un 31% de los encuestados considera como prioritarias las acciones de las Administraciones Públicas y los Ayuntamientos, a través de impuestos sobre la contaminación, campañas de reciclaje.

Las acciones de la Administración Pública

Sobre las iniciativas que la Administración Pública ha puesto en marcha para la compra de vehículos y favorecer la adquisición de coches no contaminantes el Plan Pive es el más conocido por los encuestados, además de ser considerado como el más efectivo para incentivar la compra de vehículos.

De forma espontánea también aparecen como iniciativas el Plan Renove, programas de impulso al vehículo híbrido, el Plan Prever y el Plan Movele.

Los ciudadanos españoles consideran por otro lado que las medidas más útiles para reducir la contaminación causada por el tráfico en las ciudades son: las ayudas públicas destinadas a ofrecer descuentos a los propietarios de vehículos con bajas emisiones; subvenciones para la compra de vehículos nuevos dando de baja un vehículo de más de 10 años, y la prohibición de circular por los centros urbanos a vehículos contaminantes.

Más de la mitad de los conductores estaría dispuesto a comprar un coche con bajas emisiones para beneficiarse de descuentos en aparcamiento regulado o comprar un vehículo nuevo dando de baja su vehículo de más de 10 años (Plan Pive), aprovechando las medidas propuestas por la Administración Pública para la reducción de la contaminación causada por el tráfico.

En el caso que la Administración Pública obligara a pagar más impuestos o instaurara algún peaje por circular conforme al grado de contaminación que cause el vehículo sólo el 35% de los conductores afirma que se compraría otro coche menos contaminante.

‘Smart City’, la gran desconocida

Las smart cities se convierten en el contexto necesario para el desarrollo de iniciativas sostenibles para el mercado de la automoción. Por este motivo este estudio ha medido el conocimiento que disponen los ciudadanos sobre las ciudades inteligentes.

Este estudio demuestra que existe un amplio desconocimiento sobre el concepto smart city. Un 62% de los conductores desconocen el concepto, un 31% lo conoce vagamente y solo un 7% sabría definirlo a la perfección. No obstante el conocimiento del concepto smart city se incrementa en zonas de habitadas de entre 10.000 y 100.000 habitantes.

Una vez descrito el concepto, un 70% de los encuestados consideran que es necesario, aunque más de un 50% a su vez opina que las ciudades inteligentes son muy difíciles de implantar.

Las prioridades de los consumidores

Este estudio ha querido conocer en una escala de prioridades en qué lugar se encuentra la adquisición de un automóvil cuando se goza de un empleo estable, o si se tuviera. En este sentido, el coche se convertiría en la segunda prioridad después de la compra de una vivienda, seguido de la posibilidad de viajar.

Además, un 53% de los encuestados estaría dispuesto a usar la bicicleta como medio alternativo al coche, y un 34% la motocicleta. Es decir, los encuestados tienen más disponibilidad de usar la bicicleta que la moto. Asimismo, las barreras que encuentran los conductores para la sustitución del coche por estos dos vehículos son las distancias largas y la peligrosidad.

Respecto a las acciones responsables de los conductores en materia automovilística, un 47% de los encuestados afirma utilizar algún método de conducción eficiente. Para reducir el consumo de combustible destacan sobre todo acciones como el evitar acelerones y frenazos, la circulación con marchas largas y a pocas revoluciones, y el uso del coche diesel.

Además, los consumidores tienen la creencia generalizada que falta formación sobre técnicas de ahorro de combustible a través de las autoescuelas, programas de conducción y seguridad vial.

El coche sostenible

El 78% de los encuestados considera que la compra de coches de bajo consumo es una buena medida para reducir la contaminación de los vehículos. La alternativa al coche de gasolina o de diesel más conocido es el coche eléctrico, seguido por el coche híbrido y en tercer lugar el coche de gas natural comprimido o licuado (GNC o GLP).

Si la pedagogía sobre el coche eléctrico ha sido la más eficaz, el estudio ha querido preguntar a los conductores cuáles creen que son sus ventajas y desventajas.

Las ventajas ambientales más valoradas son el respeto con el medio ambiente y la disminución de los niveles de ruido; a nivel económico el coche eléctrico ofrece un ahorro de combustible a largo plazo y existen ayudas públicas para su adquisición.

Las reticencias que encuentran los conductores para comprar el coche eléctrico son en primer lugar, la insuficiente estructura de estaciones de recarga, en segundo lugar, el menor nivel de autonomía respecto a un coche de gasolina, y en tercer lugar su elevado precio respecto otros modelos de coche.

Los conductores también han reflejado en este estudio cuáles son los aspectos claves para la adquisición de un coche eléctrico: la duración prolongada de la batería, y el mayor número de puntos de recarga.

Además, el coche eléctrico aún necesita muchas mejoras para que pueda convertirse en una verdadera alternativa, adaptación de la infraestructura y el apoyo de las administraciones para que sea la solución ecológica del futuro en materia automovilística.

Con una visión integral sobre el conocimiento del los vehículos sostenibles, los encuestados muestran una intención de compra de un 36%.

Finalmente, sobre los vehículos que utilizan el gas natural comprimido o licuado, las ventajas más notorias son el ahorro del combustible a largo plazo como principal fortaleza, su compromiso con el medio ambiente.

No obstante, sus áreas de mejora se centran sobre todo en la falta de infraestructura, al no existir una red de gasolineras de gas suficientes, la falta de información sobre esta alternativa y el precio del vehículo.

Respecto al coche de gas los conductores consideran que la infraestructura actual no permite la compra de un vehículo de este tipo, el producto debe mejorarse para convertirse en una verdadera alternativa, y el apoyo de las administraciones no es suficiente.

Hábitos de consumo

El informe desprende que en España, el 48% de los encuestados usa el coche a diario y un 37% lo hace casi todos los días. El 77% de los conductores realiza una media de menos de 50km diarios en días laborables y un 46% conduce más de 50km durante los fines de semana.

Un 56% de los encuestados, todos ellos disponiendo del carnet de conducir tipo B, poseen como mínimo un coche en el hogar, y un 39% afirma tener dos automóviles en su propiedad, explica el documento.

En los desplazamientos diarios, el coche se convierte en el medio de transporte más utilizado en un 92% de los casos, siendo el autobús y el metro el transporte alternativo al coche más utilizados sobre todo en áreas de más de 100.000 habitantes. El transporte público se convierte en una alternativa al automóvil debido a la comodidad, el aparcamiento limitado y el coste del vehículo.

Fuente: gasvehicular.org

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