Actualmente, todos los modelos de la marca rumana desde el Sandero, Logan o Lodgy hasta el nuevo Duster tienen una versión alimentada con GLP -también conocido como gas licuado de petróleo- además de apostar seriamente por las mecánicas diésel como lo han demostrado ofreciendo los últimos propulsores Blue dCi.

Pero si la estrategia de la marca del Rombo dejará de lado este combustible para centrarse en la hibridación y en los motores de gasolina, los de Dacia también se enfrentarán a una estrategia similar. Como muy pronto, los modelos de la firma rumana no optarán a versiones híbridas o eléctricas hasta mediados de la próxima década, ya que Renault entiende que es una tecnología demasiado elevada para unos modelos de bajo coste.

Implantar esta estrategia de electrificación supondría un riesgo de canibalismo, al mismo tiempo que Dacia ya no sería tan barata. Por ello, la estrategia a seguir se basa en el GLP como combustible para reducir las emisiones de dióxido de carbono, el mejor para disminuir las cifras frente al gas natural comprimido (GNC).

Desde la marca rumana apuntan que “Los motores de GLP emiten hasta un 11 por ciento menos de dióxido de carbono que la gasolina, a la vez que las emisiones de óxido de nitrógeno también son menores”. Y no solo eso, sino que también reducen el coste en los bolsillos de los clientes a casi la mitad comparado con el consumo de un modelo alimentado con gasolina.

Marc Suss, vicepresidente de Groupe Renault., apunta que utilizar GLP en sus modelos es más que una realidad, ya que “existe una extensa red a nivel europeo para repostar este combustible, mientras que de gas natural vehicular solo disponemos de infraestructuras en Austria, Alemania e Italia, mientras que en otros países como Francia, Reino Unido, España o Europa del Este está mucho más limitada”.

La estrategia de GLP de Dacia se basará en motores de gasolina atmosféricos en lugar de turboalimentados. El fabricante rumano todavía mantendrá el motor de tres cilindros y 0.9 litros TCe  del Logan GLP hasta su relevo a finales de 2019, siendo sustituido por el motor de gasolina de 1.6 litros del SUV, ya que la instalación de este combustible en un motor sobrealimentado supone un mayor coste.

Fuente: motor.es