Cantabria fue la segunda comunidad autónoma con la gasolina más cara en el mes de abril, sólo por detrás de Baleares, y la tercera con precios más altos en el caso del gasóleo, por detrás de esa misma comunidad y Castilla y León, según datos del Ministerio de Industria consultados.

El precio de los carburantes de automoción es una media de ocho céntimos de euros el litro más alto en Baleares, la provincia más cara de España, mientras que Huesca es la más barata.

En abril, el litro de gasolina de 95 octanos costaba una media de 1,389 euros en Huesca, la provincia más barata de España, seguida de Zaragoza (1,396 euros), La Rioja (1,399 euros), Vizcaya (1,401 euros) y Teruel (1,409 euros).

La gasolina era más cara en Baleares (1,469 euros el litro de media), por delante de Cáceres (1,462 euros), Albacete (1,46 euros), Salamanca (1,458 euros) y Ávila (1,457 euros).

Por lo que respecta al gasóleo de automoción, la provincia más barata es Huesca (1,301 euros el litro), seguida de Zaragoza (1,308 euros), Navarra (1,312 euros), Álava (1,313 euros) y La Rioja (1,314 euros).

En cambio, el diésel más caro se encuentra en Baleares (1,382 euros el litro), Cáceres (1,375 euros), Castellón (1,373 euros), Ávila (1,372 euros) y Valladolid (1,371 euros).

Por comunidades autónomas, las gasolinas más caras están en Baleares (1,469 euros el litro), Cantabria (1,456 euros), Extremadura (1,455 euros) y Castilla y León (1,455 euros), mientras que las más baratas se encuentran en Aragón (1,396 euros), La Rioja (1,399 euros), País Vasco (1,408 euros) y Navarra (1,41 euros).

El gasóleo más caro es el de Baleares (1,382 euros el litro de media), seguido de Castilla y León (1,367 euros) y Cantabria (1,365 euros), frente a los 1,308 euros de Aragón, los 1,312 euros de Navarra y los 1,314 euros de La Rioja.

La Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) asegura que estas diferencias de precios se deben principalmente a la distinta tributación autonómica de los carburantes.

En su opinión, la diferencia de gravámenes “provoca desvíos artificiales de consumo que causan pérdidas de eficiencia en la distribución de productos petrolíferos, dificultades comerciales a los operadores y aumento del fraude fiscal”.

El tipo autonómico del Impuesto Especial de Hidrocarburos en Galicia es de 24 euros cada 1.000 litros de gasolina y de 12 euros por cada 1.000 litros de gasóleo, mientras que en Asturias es de 48 y 12 euros, respectivamente.

Madrid tributa 17 euros por cada 1.000 litros de carburantes y Navarra, 24 euros, mientras que País Vasco, La Rioja y Aragón no tienen impuesto autonómico y el resto de las regiones cobra 48 euros por cada 1.000 litros.

Sin embargo, la Comisión Nacional de Energía (CNE) advertía en su informe de abril de que “las estaciones de servicio sin tramo autonómico aprovechan la fiscalidad asimétrica para aplicar precios superiores”, al tiempo que justifica que Baleares cuente con carburantes más caros “por su condición de insularidad”.

La semana pasada, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) inspeccionó varias compañías operadoras de productos petrolíferos y una asociación sectorial ante la sospecha de posibles prácticas anticompetitivas en materia de precios y de distribución de combustibles en las gasolineras.

Fuente: eldiariomontanes.es

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