gasmocion-groupon-descuento-transformacion-glp-autogas

Las ciudades españolas tienen elevados niveles de contaminación, sobre todo grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao. Las grandes empresas, las calefacciones, o el transporte son algunos de los causantes principales de esta elevada contaminación, pero sin duda el automóvil también contribuye en gran medida a este grave problema.

La Comisión Europea lleva años aplicando una normativa muy estricta anticontaminación, la sucesiva Euro, que ha logrado que los coches sean cada día menos contaminantes, pero esos son los coches nuevos. Sin embargo no se puede hacer nada contra los coches más viejos y contaminantes, porque sería injusto que a ciudadanos que pagan sus impuestos y que no pueden optar a un coche más moderno se les privara de utilizar su coche para desplazarse.

Las políticas de los gobiernos deben tender a buscar un buen equilibrio entre ambas situaciones y conseguir que poco a poco los coches sean cada vez más respetuosos con el medioambiente. Un buen ejemplo es el plan PIVE, que ha permitido quitar de la circulación auténtica chatarra, vehículos muy poco seguros y muy contaminantes, a lo largo de estos años. Pero hay que dar nuevos pasos.

El coche del futuro será cero emisiones, cero contaminación en su utilización y también casi cero de ruido, otro problema de las ciudades. Pero lo que hay que hacer es acelerar lo máximo posible la llegada del ese coche del futuro. Si este año se matricularan en Madrid, por ejemplo, mil autobuses eléctricos, la reducción de la contaminación sería espectacular. Si cada día 100 usuarios se compraran un coche 100% eléctrico para sustituir a uno de gasóleo, el futuro se acercaría rápido.

Esto es una utopía, sobre todo porque no habría infraestructura para recargar todos esos vehículos. El Gobierno ha incorporado una partida de 17 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para fomentar la venta de vehículos eficientes en España en 2016. Con ello espera que se vendan unos 4.400 coches con energías alternativas. Entre estas se incluyen vehículos eléctricos, híbridos enchufables, de gas natural, de gas licuado de petróleo, de hidrógeno….

Es un dato importante, porque supone una notable mejora con respecto a la misma partida de años anteriores, ya que en 2015 se han destinado a este fin 7 millones de euros, lo que supondrá vender al final de este año unos 1.300 vehículos de este tipo. Y en 2014 la cuantía fue de 10 millones de euros.

Pero esta cifra contrasta, por ejemplo, con la partida de multas previstas por la Dirección General de Tráfico para el 2016, la más baja de los últimos años, con una previsión de 387 millones de euros. El impuesto especial sobre hidrocarburos que grava a los carburantes supone en torno a los 9.000 millones de euros cada año de ingresos para el Estado, a lo que hay que sumar el IVA correspondiente, unos 6.000 millones de euros más.

Lo de apoyar la venta de coches que emplean energías alternativas mucho menos contaminantes con 17 millones de euros no parece por ello un apoyo muy decidido, sobre todo porque cada coche nuevo que se vende movido por electricidad, por GLP o por GNC luego paga luego menos impuestos por el combustible utilizado que uno convencional. Nuestros políticos saben que hay que mirar por el futuro de las arcas públicas. Si este año se vende un millón de coches nuevos y de ellos sólo 4.400 son movidos por energías alternativas, no vamos en el buen camino.

Los fabricantes de automóviles, por su parte, hacen todo por los coches con nuevas tecnologías. Invierten miles y miles de millones de euros cada año en desarrollar el coche eléctrico que ya es una realidad hoy en día. Audi ha anunciado un acuerdo con dos compañías tecnológicas coreanas, LG y Samsung, para el desarrollo inmediato de las baterías de un todocamino 100% eléctrico con 500 kilómetros de autonomía. Estos días han llegado a Europa las primeras unidades del Toyota Mirai movido por hidrógeno y Hyundai ofrece un Tucson con esta misma tecnología del futuro. Mercedes, Audi, BMW, Porsche, Mitsubishi o Volkswagen ya disponen de una amplia oferta de coches híbridos enchufables con hasta 50 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.

Los coches movidos por energías alternativas se venden poco y por ello cuestan más caros, pero si se empiezan a vender mucho pronto serán más baratos que los de gasolina y sobre todo con cero emisiones en su utilización. En el segundo trimestre de 2015, las ventas de vehículos movidos por energías alternativas en la Unión Europea crecieron un 17,4% hasta totalizar 143.595 unidades.

De ellos, los vehículos 100% eléctricos fueron los que más crecieron, con un 53%, hasta totalizar 27.500 unidades en el trimestre en Europa. Si en Europa la ventas de coches eléctricos crecen mucho, en España van para atrás. Y en lo que va de año, en los siete primeros meses, en España se han vendido de este tipo de coches solo 530 unidades.

Nuestras ciudades pueden ser cada día más limpias, la tecnología está ahí disponible, pero solo hay que apostar desde las instituciones por ella. El Gobierno de España debería tomar buena nota, y no solo con ayudas a la compra sino con el aspecto más importante de todos, el de las infraestructuras. Con muchos puntos de enchufe se venderían más eléctricos cada día, con más puntos de repostaje de GLP habría más coches de este tipo menos contaminantes. Y si se pusieran estaciones de repostaje de hidrógeno se empezarían a vender estos vehículos. Y el futuro estaría más próximo.

Fuente: elconfidencial.com

Comparte nuestro contenido en las redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn