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Skoda se ha ido ganando poco a poco pero sin parar un hueco en el mercado europeo y hasta mundial, ya que cuenta con fábricas en China o La India y vende ya más de un millón de unidades al año, muchas si tenemos en cuenta que todo el consorcio VW vende unos diez millones. Todo esto lo ha conseguido, sobre todo, gracias al Octavia. La berlina checa se ha convertido en un modelo de referencia si buscamos espacio y calidad a buen precio, y con cada nueva generación se supera un poco más, ofreciendo más espacio y más calidad. En la actualidad comprar un Skoda es comprar la tecnología de un modelo de gama más alta pero con un precio más económico.

El modelo de pruebas tiene una característica peculiar, y es que su motor de gasolina puede funcionar también con gas natural comprimido (GNC). Este sistema es diferente al Gas Licuado de Petróleo (GLP), más popular en España. El GNC no tiene tantos puntos de repostaje, se reposta de manera más precisa y tiene un mejor rendimiento mecánico. En Europa el grupo Volkswagen ha apostado fuerte por el GNC, de modo que tanto Volkswagen como Seat y Skoda lo ofrecen en su gama.

Hasta 300 km con gas

En la gama Octavia el modelo con GNC es el 1.4 TSI de 110 CV. El gas tiene un depósito que ocupa el hueco de la rueda de repuesto y permite movernos entre 250 y 300 kilómetros con GNC antes de pasar a alimentarse con el depósito habitual de gasolina. El rendimiento es bueno, ya que en nuestro caso un repostaje de 15 euros da para un mínimo de 250 kilómetros, con un coste más reducido, menores emisiones, menos ruido y más confort mecánico. En marcha el Octavia pierde un poco de fuerza con respecto a su manejo con gasolina, y esta ya va algo justa con 110 CV para el tamaño y la capacidad de carga del coche. Otra de las pegas es que hay que tener localizado un punto de repostaje antes de comprarlo.

Perfecto para flotas

Tras una semana con este coche y con este sistema de propulsión lo recomendamos en casos de flotas de empresa o usuarios que apuesten por la ecología pero que no quieran comprar todavía un coche híbrido o eléctrico. Si lo que queremos es ahorro, el diesel TDI de 110 CV nos sigue tentando, ya que se muestra muy agradable y con más puntos de repostaje. Será cuestión de hacer números, pero si en Europa se venden cada año más coches con GNC, es porque los números, a la larga, salen.

Fuente: lasprovincias.es

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